El Tercer Ojo - ¡Arrancad las semillas, Fusilad a los niños!

En opinión de J. Enrique Alvarez Alcántara

El Tercer Ojo - ¡Arrancad las semillas, Fusilad a los niños!

“Eran tiempos de muerte. Igual que un prolongado diluvio, la guerra descargaba su locura colectiva, que tras invadir el cielo, los bosques y las calles, había penetrado en

las personas para inundar hasta los más recónditos recovecos de sus sentimientos. Un aviador rubio, cuyo cuerpo bien asentado ante los mandos se distinguía perfectamente a través de los cristales de la carlinga, descendió repentinamente del cielo y ametralló el patio situado entre los viejos edificios de ladrillo de nuestro reformatorio, y un buen día, cuando nos disponíamos a salir por el portón en doble fila, para dedicarnos a nuestras tareas matutinas, vimos junto a él, apoyado en la siniestra alambrada de espino que circundaba nuestra prisión, el cadáver de una mujer muerta de inanición…”

 

Kenzaburo Oe, Artacad las semillas, Fusilad a los Niños.

 

Estimados lectores que me siguen, esta ocasión hube elegido como título para esta colaboración el que hubo decidido el escritor japonés Kenzaburo Oe (Premio Nobel de Literatura 1994), en el año de 1958, para su primer novela (Barcelona: Anagrama, 1999) dedicada a la situación que afrontan los niños y adolescentes, además de las mujeres, durante los episodios de guerra activos.

 

No puedo dejar de resaltar el hecho de que la tragedia de la cual somos testigos hoy en Medio Oriente, strictu sensu, no es una “Guerra”, y no lo es porque para considerar que hay una “Guerra” debe haber, por lo menos, dos o más ejércitos; y, en el caso de Palestina, ésta, por razones conocidas no posee ejército alguno. Lo que ha tenido a lo largo de los últimos 75 años es un conjunto de grupos de resistencia, desde Al Fatah, pasando por las fuerzas Populares para la Liberación de Palestina (FPLP), incluyendo a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), hasta llegar a Hamas, no son en sentido estricto ejércitos; han sido considerados, tanto por el Imperialismo Estadounidense como por la Unión Europea o el Gobierno Sionista de Israel, como ”Grupos Terroristas”, empero, en realidad han sido grupos de resistencia. Por ende, no hay una “Guerra” sino una acción genocida y criminal que se propone materializar lo que referimos con el título de esta colaboración: Fusilar a los niños, masacrar a las mujeres y arrancar las semillas de la próxima generación Palestina para borrar de la historia a Palestina, su pueblo y lograr un territorio exclusivo para los sionistas.

 

Es una “Guerra de exterminio”, una “Limpieza étnica”, una “eugenesia” que les “asegure”, más allá de cualquier discurso o justificación ideológica o religiosa –que no son mutuamente excluyentes– una “Solución Clarifinante” al “Problema Palestino –como antes los Nazis pretendieron hacer con los judíos con la “Solución final”.

 

La decisión de eliminar, borrar de la faz de la tierra, a los niños palestinos y a las mujeres (más de seis mil en treinta días, un mes), así como las escuelas, hospitales y hogares familiares de Gaza; expulsar a más de un millón de seres humanos y familias de Gaza de sus hogares es , sin dudarlo un sólo instante, la muestra viva de un objetivo de exterminio y eliminación, de una “política eugenesoca”,=de un supuesto adversario irrecusable: el pueblo palestino.

 

¡Fusilad a los niños, arrancad las semillas! pudiera ser, clara y prístinamente, la consigna estratégica del Estado y Gobierno Sionista de Israel para con el.pueblo palestino. Los números no nos dejan lugar a duda alguna.

 

Más del 75% de los asesinados en esta barbárica agresión genocida en Gaza, han sido mujeres, niños y familias enteras. Estos actos criminales y terroristas se han perpetrado no sólo con el silencio cómplice de la “Comunidad Internacional”, aún más grave, con el apoyo abierto de los imperialismos estadounidense y británico y, faltaba más, de la Unión Europea.

 

¡Fusilad a los niños, Arrancad las semillas! parece ser la consigna del ejército del Estado Sionista de Israel para hallar la “Solución final”, la “Solución Clarifinante”, al “Problema Palestino”; parece que “Resolver” la “Cuestión Palestina” de forma definitiva, clara y final, “Clarifinante”, hoy avanza protegida por un silencio cómplice y un apoyo y protección de los grandes imperios neocoloniales.