Abril

Abril intenta escapar de la prisión de abril,
las barricadas caen a los pies de las estrellas,
retarda todo lo que puede el convoy de mayo,
el fuego de sus campos borrascosos.
En mitad de la tormenta
(el miedo intenta coronar a Guadalupe)
la muerte es la única virgen que florece.
Las barcas navegan sobre el fuego,
etéreo silencio,
badajo que golpea las faldas de mayo.
Las sombras se hinchan,
se desploman sobre las piedras.
Las miradas deambulan con calma,
el silencio huele a tristeza;
nadie puede trepar al olvido,
buscar la eutanasia en el vacío.
Cuando el sol haya muerto
abriremos los ojos de la noche;
las piedras abrirán los puños
dejando escapar sus mortecinos sueños.