Serpientes y escaleras - ¿Quién gobierna Cuernavaca?

En opinión de Eolo Pacheco

Serpientes y escaleras - ¿Quién gobierna Cuernavaca?

Tenemos a un buen hombre al frente del gobierno municipal, pero le falta carácter.

 

¿Quién gobierna Cuernavaca?

Los primeros seis meses de gobierno para José Luis Urióstegui no han sido sencillos, su evidente inexperiencia en administración pública y el avasallamiento de los hermanos Martínez Terrazas han impedido que un proyecto de gobierno social, ciudadano y con identidad avance. El accidente en el Paseo Ribereño representó el primer gran problema municipal y mostró que además de no tener un equipo para atender crisis, el alcalde tampoco cuenta con el apoyo de sus colaboradores. El regreso de Pablo Aguilar como secretario mostraría quien realmente gobierna Cuernavaca.

Frente a la ola electoral morenista y su oferta de colocar al frente del gobierno de la capital a otro fuereño, la propuesta ciudadana de José Luis Urióstegui se convirtió en la figura a través de la cual recuperar la ciudad e impulsar un gobierno con rostro humano, con identidad cultural y con arraigo.

A pesar de que muchos no simpatizan con las siglas del PAN por los evidentes abusos y torpezas cometidas por sus integrantes, el reconocimiento público a la trayectoria profesional del abogado y su limpia conducción pública fueron los elementos que detonaron el voto mayoritario a favor de un partido que sin Urióstegui no tiene nada que ofrecer a los morelenses.

El problema no son únicamente las arbitrariedades del panismo en el gobierno de la capital y el intento constante de los hermanos Martínez Terrazas de controlar el gobierno como si fuera de ellos; lo grave es que José Luis Urióstegui lo permite y en aras de mantener la gobernabilidad en el cabildo, cede en peticiones que no solo son abusivas con el erario, también lo colocan en un plano de complicidad con los actos de corrupción que siempre ha reprobado.

Quizá por su falta de experiencia política el alcalde capitalino olvida que es él quien tiene el control de la administración y es a él quien se le cargará la responsabilidad de todo lo que ocurra en el gobierno. Veamos las cosas de forma pragmática: teniendo el control de las finanzas, el edil es capaz de operar políticamente y controlar a quienes hoy responden a la tripleta Terrazas. Explico:

La “lealtad” que algunos funcionarios y miembros del cabildo le tienen a ese trío de bandidos es porque a través de ellos accedieron al poder y suponen que por ellos obtienen remuneraciones que nunca habían tenido. En el cabildo y en el gabinete existen dos nóminas: la que oficialmente reciben los regidores y los funcionarios, que representa lo que legalmente les corresponde y la nómina secreta, que es mucho mayor, que constituye el grueso de los emolumentos que quincenalmente les entregan y de los cuales no queda constancia oficial, porque se maneja de forma discrecional.

Luego están las posiciones que por acuerdo político concede el gobernante a los distintos representantes de partido; entendamos esto como espacios laborales dentro del gobierno para la gente de los concejales. La suma de todos los apoyos extras que brinda el municipio a regidores, funcionarios y partidos es enorme, mucho mayor de que lo que se refleja en la nómina. ¿Quién controla y quién decide esto? El presidente municipal.

Dentro del cabildo capitalino se observa una pugna creciente entre concejales derivado de lo ocurrido hace unas semanas en el paseo ribereño; lo que pasó fue lamentable y generó un enorme desgaste al gobierno municipal por los hechos y por la manera como se reaccionó ante ello. Pero ahora viene un segundo episodio que deriva de las consecuencias: hay funcionarios responsables y personas que sufren las secuelas de la caída.

Recapitulemos: la dirección de protección civil municipal informó oportunamente a los secretarios de Desarrollo Sustentable y Turismo que el Paseo Ribereño no estaba en condiciones de ser reabierto, detallaron riesgos y acciones que debían realizarse antes de permitir el acceso al público y advirtieron: no es seguro reabrir. Lo anterior está por escrito y fue notificado y recibido por las dos secretarías, pero Pablo Aguilar y Humberto Paladino hicieron caso omiso a la advertencia, inauguraron la obra y llevaron a la comitiva para que cruzara el puente colgante, aunque estaba fuera del programa. Un dato más: antes de que el puente colapsara con el alcalde y sus acompañantes, acababa de pasar un grupo de estudiantes de secundaria que también pudo ser víctima del accidente.

La responsabilidad de los dos funcionarios es evidente y a pesar de ello la decisión del alcalde fue perdonar a uno, aceptar la separación temporal del otro y despedir a quienes advirtieron de los riesgos. El fallo de Urióstegui fue muy criticado porque se omitió castigar a los culpables, cargó el peso de la culpa a quien pidió que no se reabriera el paseo ribereño, pero sobre todo porque mostró que el edil es presa del PAN y las decisiones que toma están sujeta a los intereses de los hermanos Martínez Terrazas.

Ahora la historia comienza a mostrar una nueva cara: la regidora de Morena Patricia Torres ha tenido que separarse del cargo porque debe guardar reposo médico y cuidarse de no perder el pie que se fracturó en la caída; la actitud del panismo ante su padecimiento es egoísta, pendenciera y desgraciada: cuestionan que se le brinde el beneficio de recibir su salario, pero piden que regrese el funcionario responsable del accidente.

El punto en el que se encuentra en este momento el presidente municipal de Cuernavaca puede marcar definitivamente a su gobierno porque mostrará quien es el que realmente manda en la ciudad. Si Pablo Aguilar retoma sus labores como secretario veremos un nuevo triunfo de los hermanos Martínez Terrazas, pero también puede abrir un frente multipartidista contra el PAN contra el alcalde dentro del cabildo, porque lo que hoy le hacen a la regidora de Morena mañana se lo pueden hacer a cualquier otro miembro del ayuntamiento o del cuerpo edilicio.

Reitero: con el control de las finanzas el alcalde tiene también el control de los integrantes del ayuntamiento; en la praxis lo que impera en todas las posiciones de poder es la conveniencia personal y eso empieza por los beneficios económicos y materiales que se obtienen. ¿Qué pasaría si a partir de mañana los panistas reciben solo el salario al que legalmente tienen derecho y pierden todos los demás apoyos que les dan, empezando por las secretarías que controlan y los espacios en la nómina que tienen? ¿Qué pasaría si todos los demás partidos le dan la espalda al alcalde por apostar todo su futuro a un partido que no lo respalda y a una tripleta que solo le hace daño? Numéricamente hablando ¿Con quién le conviene a Urióstegui estar bien, con los Terrazas o con toda la oposición?

La gobernabilidad es un asunto político, personal, numérico y práctico: José Luis Urióstegui se ha ganado el respeto de sus compañeros de cabildo porque es un hombre decente, honesto y prudente al extremo; el apoyo que tiene el alcalde al interior del ayuntamiento proviene más de los regidores de otros partidos que de los del PAN, pero eso puede cambiar si equivoca sus pasos y se sigue sometiendo a los abusos del panismo.

La prudencia en política es importante, pero el exceso de ella rápidamente se interpreta como tibieza o torpeza y eso es algo muy penado en política. El abogado es un hombre de primera y puede ser un magnífico presidente municipal, pero para que eso suceda debe tomar las riendas del municipio y darse cuenta que la gente votó por él y en él en quien la ciudadanía confía.

Si Urióstegui no lo entiende y reacciona a tiempo, no hay nada más que hacer en este ayuntamiento.

  • posdata

Los gobernantes siempre están rodeados de mucha gente, pero el poder los convierte en personas solitarias. En Cuernavaca no hay excepción.

Las figuras cercanas al presidente municipal de Cuernavaca se ven distantes y hasta el amigo de toda la vida del alcalde luce apartado por decisión propia de los problemas y jugando el juego comodino de sálvese quien pueda.

La actitud de José Luis Urióstegui puede entenderse también a partir de ello: está solo y no cuenta con quienes, parecía, iban a ser su apoyo al gobernar. Frente a la presión de los hermanos Martínez Terrazas está la cómoda pasividad de quienes observan la crisis a la distancia y se van temprano a descansar sabiendo que pase lo que pase su quincena llegará puntual.

Curioso: hoy quienes están dando mejores resultados y apoyo al alcalde son los que recién se sumaron a su proyecto, esos que ocupan posiciones importantes, pero no de tanta cercanía y conocimiento de años como otros. Los amigos han dejado de ser sus amigos.

El accidente en el paseo ribereño lastimó mucho a José Luis Urióstegui como alcalde y como persona, afectó su imagen pública y dañó su vida familiar, porque su esposa fue una de las más lastimadas. También aquí sus cercanos le abrazaron en la formalidad, pero lo dejaron solo en lo privado.

Urióstegui es hoy el gran solitario de palacio

  • nota

Pocas veces había escuchado algo así, de hecho, nunca me había tocado ver y oír a alguien decirlo:

“Tenemos que ayudar al presidente municipal, es un buen hombre, es lo mejor que le pudo pasar a la ciudad… pero tenemos que ayudarlo. Solo no va a poder y no tiene quien le ayude: su partido le pone trabas y con lo que tiene Cuernavaca no le alcanza. Yo ya comencé: me he organizado con varios amigos empresarios y vamos a patrocinar el rescate de toda la colonia, le estamos metiendo dinero porque creemos que el alcalde merece que lo ayudemos; ya comenzamos a bachear, contratamos a un experto en urbanismo y personalmente estoy hablando con los comerciantes de la calle para que a través de una asociación civil sin fines de lucro le pongamos dinero semanal, lo que cada quien pueda, para mantenimiento”

  • ¿Es tu amigo José Luis?
  • No, solo lo he visto una vez y platiqué con él unos minutos; no tengo ni su número de teléfono, pero al verlo y escucharlo me convenció. Lo mismo que estamos haciendo aquí lo vamos a tratar de hacer en otras colonias
  • ¿Quieres ser funcionario municipal o competir en el 2024?
  • No, ni siquiera puedo porque no soy de este país, pero en todos los años que llevo aquí nunca había visto a un político como él, por eso decidí ayudarlo y poner de mi bolsa. Yo vivo muy bien de mis negocios y conozco a muchos políticos; este señor es el único que me inspira confianza. Hay mucha gente, empresarios que están dispuestos a ayudar y a invertir, pero no hay quien les de confianza y los anime a participar. Urióstegui sí.

El diálogo anterior es reciente, con una persona más como testigo. Luego de salir de la reunión circulé por la zona y observé que realmente comenzaron a mejorar la infraestructura urbana de Cuernavaca.

Ver para creer.

  • post it

El proceso de renovación de la dirigencia estatal de Morena mostrará que tanta unidad hay en ese partido y entre los aspirantes a la gubernatura; controlar el consejo del movimiento es el primer paso para participar en el reparto de candidaturas en el 2024.

Hoy el control casi absoluto de Morena lo tiene Rabindranath Salazar, pero es evidente que los alcaldes, la directora de la Lotería Nacional y hasta el gobierno estatal se ha metido al proceso con miras a controlar la dirigencia.

La temperatura política de cara a la sucesión se ha elevado y ello se verá en la elección de la dirigencia del partido con más posibilidades de ganar la próxima elección. Aquí veremos una prueba interesante sobre la capacidad de operación política, pero también de las lealtades que algunos juran.

¿A quién le van?

  • redes sociales

El dirigente estatal del PRI en Morelos, Jonathan Márquez, secundó la propuesta de su corrupto e impresentable presidente nacional Alejandro Moreno de armar a la ciudadanía para enfrentar la inseguridad.

La torpeza del joven Jonathan es evidente, su cara no es un desperdicio.

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