Concepto Social de Discapacidad - Lic. Isaura Margarita Porras Cruz: FTDM-UIEAD. UAEM

En opinión de Eliseo Guajardo Ramos

Concepto Social de Discapacidad - Lic. Isaura Margarita Porras Cruz: FTDM-UIEAD. UAEM

El pasado viernes 19 de abril, en la Facultad de Teatro, Danza y Música de la UAEM, presentó su examen profesional Margarita Porras para obtener el título de Licenciatura en Música con modalidad en Instrumento Musical (Piano); con opción en Memoria de Trabajo Profesional. Esto podría pasar desapercibido de no tratarse de una estudiante con ceguera total y con Síndrome de Down, simultáneas. Para que esto fuera posible fue necesaria una transformación de dicha Unidad Académica.

Más nos asombraríamos si sabemos que la primera y única experiencia escolarizada de Margarita fue hasta que ingresó a la Facultad en la UAEM. Ya que en los niveles de Básica y Media Superior, fueron en modalidades alternativas no convencionales. Esto es, en sistemas abiertos personalizados. Con la doble deficiencia orgánica, ceguera y Síndrome de Down, se propició una discapacidad compleja. Que, en su momento, pretextaron las Escuelas para niños ciegos, no admitirla porque según explicaban no eran expertos en discapacidad intelectual; asimismo, las Escuelas para niños con discapacidad intelectual, argumentaban que no lo eran para niños ciegos. No se diga de la no admisión en las escuelas de Preescolar y de Primaria, regulares. Pasó el tiempo y los padres de Margarita, el Sr. César Porras y la Sra. Imelda Cruz buscaron que su hija tomara clases de piano. Todo iba muy bien hasta que se presentó la necesidad de leer partituras. Existen las partituras en Braille. Luego, era necesario dominar este código de escritura para personas ciegas.

La Educación Básica era más que necesaria a las necesidades de Margarita. Sus padres la inscribieron, entonces, en el INEA (Instituto Nacional para la Educación de los Adultos). Por lo que se requiere tener 15 años mínimo. Pero existe la dispensa de edad desde los 10 años. El tiempo de estar excluida de la escuela fue sucediendo, de tal forma que cumplía Margarita el requisito de la edad. En INEA las asesorías son personalizadas de forma individual o de pequeño grupo. La maestra de dicho Instituto, se puso el reto de aprender el Braille para alfabetizar a Margarita e impartirle los contenidos de la Primaria. Al término, se continuaron con la Secundaria. Los padres de Margarita y su maestra descubren que hay un sistema de Bachillerato para jóvenes con discapacidad, también en sistema alternativo en Jiutepec, un CAED (Centro de Atención Educativa a Personas con Discapacidad). Margarita vive en Cuautla, Morelos. Se dieron a la tarea de acudir a clases de una ciudad a otra (más de 100 kilómetros, aproximadamente), que por otra parte no era indispensable asistir diariamente. Si nos damos cuenta Margarita cursó su educación Primaria, Secundaria y Bachillerato en sistemas alternativos. Ya que ni la escuela regular, ni la escuela especial, la admitieron so pretexto de su doble deficiencia orgánica.

Incidentalmente, el Psicólogo Enrique Álvarez, director -en ese entonces- del Programa Universitario de Inclusión Educativa de la UAEM, se encuentra a la familia de Margarita, y les da la información sobre el hecho que la universidad la podría recibir. Margarita y sus padres le toman la palabra y se presentan para realizar los trámites de ingreso a la Facultad de Teatro, Danza y Música para cursar los estudios en música, con especialidad en piano. Que era la vocación y conocimiento previo de Margarita. Pasando los requisitos ingreso, sobre todo los de ejecución al piano.

Es así como nuestra licenciada ahora logra su primera educación escolarizada, hasta la educación superior. Durante su trayectoria académica, tuvo el acompañamiento de la Unidad para la Inclusión Educativa y Atención a la Diversidad de la propia universidad. Tanto para asesorar a Margarita, a sus padres y a sus profesores. En lo que significa los ajustes razonables y las ayudas técnicas necesarias para estar en igualdad de oportunidades. Para que no se enfrentara con desventaja a las exigencias académicas de la licenciatura. No fue fácil. Para empezar, ahora Margarita, acompañada -casi siempre- de su madre, la Sra. Imelda Cruz, se trasladaría de Cuautla a Cuernavaca para asistir a sus clases durante los 4 años. Margarita, cursó sus estudios en 11 semestres. Esta licenciatura se puede cursar en 8 y hasta en 13 semestres, como máximo. Los ajustes razonables, hicieron uso de los 11 semestres referidos.

La directora actual, la Lic. Marcela Dorantes Garduño, era Secretaria Académica cuando ingresó la estudiante con discapacidad. Conoció toda la trayectoria. Al principio, la directora de ese entonces tenía muchas dudas e incertidumbre sobre el éxito de esta hazaña de formación profesional. No quería, por ningún motivo que se pensara que esa Facultad iría a “regalar” un título profesional. Más, en este campo, que es de un gran rigor, disciplina y dedicación. Que una realización mediocre al piano es sumamente notoria. Todos los prejuicios y los errores y rectificaciones se fueron solventando. La Facultad se tuvo que transformar en su enseñanza. La planta docente debió de asimilar una didáctica incluyente, flexible y eficaz. No sólo Margarita tuvo que vérselas difícil para aprender, TODOS en esa Facultad aprendieron a ser incluyentes. Sus pares, sus maestros, sus directivos. Ahora esa Unidad Académica se enorgullece de tener una egresada como Isaura Margarita Porras Cruz. No se diga sus padres César Porras e Imelda Cruz que pudieron apoyar a su hija desde el rechazo en la Primaria y en Educación especial; así como, su paso por el INEA, por el CAED y lograr ingresar y obtener su título de licenciatura en la Máxima Casa de Estudios del Estado de Morelos, México, es de una plena satisfacción.

Por último, debo decir que el documento recepcional para la Memoria Profesional de Margarita tuvo que ser elaborado de forma oral y grabado digitalmente. Ya que no era aplicable que lo escribiera en Braille, ya que sus sinodales no lo dominan. Este ajuste razonable era parte de las estrategias que el Centro Educativo tuvo que ir adoptando para cursar sin obstáculos las metas académicas de nuestra protagonista. La ejecución musical al piano fueron virtuosas en diferentes giros. Piezas clásicas y populares. Asistir a este examen profesional fue de una gran emoción.

Aquí quiero hacer una acotación necesaria. Los expertos en desarrollo de los niños sobresalientes o talentosos señalan que lo son el conocimiento científico, o en el deporte, o en el arte. Hay quienes, los menos, lo pueden ser en todas estas áreas del desarrollo. Lo admiten, cuando lo interseccionan con alguna discapacidad, con casos de Asperger. Pero los casos de niños talentosos pueden serlo no sólo en los niños inteligentes sin discapacidad, lo pueden ser en casos de niños con discapacidad. Pero es menos estudiado. Visto así, pareciera que se encentran en extremos los niños “regulares” talentosos de los niños con discapacidad, sobre todo los niños con discapacidad intelectual. Margarita Porras, ahora, la Licenciada Porras Cruz, sin duda es y ha sido una niña y joven talentosa, sobresaliente en el arte, en la música, en el piano. Muy independientemente o aun y su síndrome congénito de Down. Estamos ante una situación de interseccionalidad con la ceguera y también de niña y joven talento. Con toda seguridad no se trata caso aislado que pasa, como muchos otros, desapercibido por razones de discriminación y prejuicio.

¡Enhorabuena por Margarita Porras Cruz, ejemplo de inclusión educativa en Educación Superior!

 

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