ZAPATA: JUSTICIA Y LEY

En opinión de Juan Salgado Brito

ZAPATA: JUSTICIA Y LEY

Ayer 08 de agosto se cumplieron 144 años del natalicio del general Emiliano Zapata Salazar, morelense ilustre que dio dimensión universal a nuestro Estado y que a la distancia sigue siendo reconocido y admirado por millones en México y en el mundo; su legado histórico como valiente revolucionario y visionario luchador social está vigente y se fortalece con políticas públicas, planes y programas que en los tres órdenes de gobierno se implementan para combatir desigualdades, injusticias, abusos de poder y atropellos de los más fuertes contra los más débiles, acciones que propugnan lo mismo redimir a los oprimidos que dar voz y participación a sectores, pueblos y comunidades para manifestar sus inconformidades y revelarse contra toda arbitrariedad, hechos o actitudes de soberbia de quienes como autoridades están obligados a escuchar y atender al pueblo.

Justicia y Ley como el grito que resonaba en las localidades donde la gente apoyaba el movimiento libertador y la causa de Zapata, que lo mismo era parte de la esencia ideológica del caudillo del sur como también se plasmaba en su histórico plan de Ayala, hoy la justicia social el imperio de la ley y el deber de compromiso con los que menos tienen, sigue siendo norma invariable a cumplir por quienes están al frente se los gobiernos y también por todas las estructuras burocráticas del Estado Mexicano, como premisa para superar desigualdades, marginación y el lacerante problema de la pobreza; en esta responsabilidad no solamente están comprometidas las autoridades es un deber de ciudadanía  de todos los sectores de la población que además de llevarnos a honrar a Zapata nos ayudará a la convivencia social con paz, justicia y bienestar.

Recordar a Zapata en el aniversario de su natalicio obliga también a recapitular y reflexionar con espíritu de autocrítica, reconocer que el campo y los campesinos por quienes Zapata lucho y se levantó en armas siguen en su mayoría esperando que la Revolución, el Estado y la sociedad les haga justicia, se quejan por la falta de apoyos al campo, elevados precios en los fertilizantes, bajos precios para vender sus productos, falta de créditos y un creciente deterioro en la economía familiar; apoyarles entre todos es inaplazable, todos comemos del campo, todos vivimos gracias a lo que los campesinos producen.