En llamada filtrada, expresidente de IMIPE se autoincrimina en corruptelas

Escuche aquí las órdenes que Víctor Díaz da a su chofer para evadir 2 actos delictivos

El doctor Víctor Manuel Díaz Vázquez, expresidente del Instituto Morelense de Información Pública y Estadística (IMIPE), personaje del grupo político de Jorge Arizmendi García, dueño de Univac, es acusado de dos nuevos delitos, que se suman a otros previamente señalados, por los cuales ya es perseguido por la justicia. 

En estos nuevos asuntos, hay un audio donde se demuestra su presunta culpabilidad, en un diálogo en el que da instrucciones precisas a su chofer y prestanombres, que aún trabaja en el organismo, para limpiarlo de las acusaciones. Esto, en medio de las investigaciones que se practican para detectar las corruptas de las que el actual subdirector de Seguimiento de Cumplimientos a OPA y EP, en el INAI (dónde gana 70 mil pesos mensuales), es perseguido.

Éstas son las dos nuevas acusaciones públicas que, de hecho, dentro del IMIPE se conocen y comentan desde hace mucho tiempo:

1) Sergio Armando Salinas Leyva (quien es la otra persona que se escucha en la llamada que aquí se presenta), fungió como su chofer personal y el de su familia, pero pagado con una plaza de notificador en el Imipe.

2) Sergio Armando Salinas Leyva fue el prestanombres de Víctor Díaz para poder adjudicarse, en un proceso irregular, un Volkswagen Jetta CL MT AC PAQ Seguridad Año 2012, del Instituto, POR SOLO 20 MIL PESOS, en adjudicación directa amañada. Sergio simuló la compra -dice la acusación- y Víctor se quedó con el auto.

En una larga llamada grabada, de la cual aquí solo se presenta poco más de minuto y medio, donde se evidencian los dos puntos anteriores, Víctor Díaz le da instrucciones precisas a su chofer, Sergio Salinas, para que sepa qué responder ante quienes lleguen a inquirirlo por esas dos cuestiones.

Una parte de ese diálogo es el siguiente"


"Dos cosas importantes:
Qué niegues que estuviste trabajando conmigo y que te pagaban en el instituto".


Instruye a quien fue su subalterno a que acepte que se conocen y que el doctor lo recomendó, y que, efectivamente, lo apoyaba para llevarlo a algunos lados, como a otras funcionarias del IMIPE.

Para justificar su trabajo como chofer de el extitular del instituto y de su familia, éste le indica exactamente lo que debe decir:


VÍCTOR:
"Y a veces, pues, sí, los fines de semana me daba alguna chambita. A veces iba a manejarle a él o a manejarle a sus hijos.  Y me tenía la confianza con su hijita, a veces iba con su esposo algún lugar, pero él me la pagaba el día. Era un fin de semana y a mí me lo pagaban no tenía nada que ver con el instituto. Punto. ¡NO HABLES MÁS... NO DIGAS MÁS!"...

"Y, dos: Y LO MÁS IMPORTANTE. 
Puede que sí, pero puede que te manden a llamar y te pregunten, para decirte si tú compraste el coche, RECUERDAS QUE TÚ ME AYUDASTE.


SERGIO: 
"Ah, sí".


VÍCTOR: 
"Tu respuesta es:
SÍ, yo lo compré. ¿Qué hiciste? Te costó $20 mil, tú los depositaste y PUNTO.
-¿Y dónde está el coche?
Y A USTED QUÉ CHINGADOS LE IMPORTA.
Eso no te lo tienen por qué preguntar
¡NI TE LO TIENEN POR QUÉ PREGUNTAR!" (presiona el jefe).

-"No, que se lo quedó el doctor"
- NO. Ese coche es mío".
(Fin de esa parte del diálogo)


Nótese que, claramente, Víctor Díaz le recuerda a su chofer que éste LO AYUDÓ con la compra del Jetta.

Al momento, no ha habido alguna postura pública por parte de Víctor Díaz sobre las nuevas evidencias de actos de corrupción, presumiblemente, adjudicables a su persona.