Pretenden la democratización del Tribunal Superior estatal
Cambia la forma de entender la impartición de justicia: Rafa Reyes

El coordinador del Grupo Parlamentaria de Morena, Rafael Reyes Reyes, señaló que la reforma al Poder Judicial plantea de manera la democratización y transparencia en el actuar del Poder Judicial.
A través de la creación de su Tribunal de Disciplina, se garantiza que las resoluciones y actuaciones judiciales se realicen con estricto apego a las normas, principios y valores que rigen la impartición de justicia.
Porque si queremos un poder auténticamente democrático, debemos empezar por transparentar cada uno de sus procesos, al precisar que es importante resaltar que la conformación de un Órgano de Administración independiente permitirá que las finanzas y la organización del Poder Judicial sean tareas que se realicen con profesionalismo y objetividad.
Con este cambio, dijo, se asegura que las decisiones y la organización estructural no se conviertan en un botín de quienes tienen un deber mayor: impartir una justicia pronta y expedita porque el avance contempla un aspecto esencial: la forma de elección del presidente del Tribunal Superior de Justicia, cuyo procedimiento, al ser garantizado mediante el voto, asegura que la representación del poder sea a través de la legitimidad que le otorga el pueblo.
Rafael Reyes advirtió que la reforma no sólo democratiza, también fortalece más con las aportaciones de todos que enriquecen al Poder Judicial y, sobre todo, contribuyen al fortalecimiento del Estado de Derecho, un elemento imprescindible para el verdadero desarrollo de nuestro estado.
“Tampoco debemos olvidar que en este proceso se ha incorporado en todo momento el principio de paridad de género, garantizando así que mujeres y hombres participen en igualdad de condiciones en la impartición de justicia. Este avance representa un compromiso ineludible con la inclusión, con la equidad y con el reconocimiento de la capacidad de todas y todos”, agregó.
Asimismo, se ha considerado con respeto y dignidad los derechos de los pueblos originarios. Porque una reforma que pretende ser justa no puede ignorar a quienes históricamente han sido marginados. Su voz y sus necesidades también deben ser escuchadas y atendidas con sensibilidad y compromiso.
Es cierto que esta reforma cambia la forma en que se estructura el Poder Judicial, pero lo más importante es que cambia la forma en que se entiende la impartición de justicia. Ya no se trata de un privilegio reservado para unos cuantos. Ya no se trata de decisiones alejadas de la realidad social, adelantó.