¨Yo tengo otros datos¨ - La basura un hábito en Cuernavaca
La desorganización en las pruebas del IMSS

En opinión de Carlos A. Galicia.

¨Yo tengo otros datos¨ - La basura un hábito en Cuernavaca<br>La desorganización en las pruebas del IMSS

Hace algunas décadas en Cuernavaca era muy usual que la gente barriera su calle, la entrada de su casa, la banqueta, incluso arreglaba las jardineras; si tenía hojas secas las retiraba, si encontraba basura inorgánica las depositaba en el cesto de basura, no permitía que su entorno hubiera basura. La población de la capital acostumbraba a mantener su lugar de pertenencia, siempre limpio. Cuernavaca mantenía estándares de limpieza urbana aceptables. Era una ciudad que cuando caminabas por sus calles, avenidas y callejones siempre estaban limpios, las jardineras eran un ejemplo de belleza por considerar al lugar, la ciudad de la eterna primavera. En la actualidad da pena ajena, sienten vergüenza quienes vivieron en aquella época.

Hoy, la ciudad es un lugar de basura por doquiera; se puede encontrar en los postes de luz, en los árboles, en las esquinas, en banquetas, en terreno baldíos, a todas horas. Antes, la gente tenía cierto pudor al tirar su basura, en ocasiones lo hacía de noche, cuando toda la gente dormía, les daba pena que los demás los vieran, la misma gente solía gritarles “- cochino, no tires basura-“. En la actualidad es tan normal, tan común que a pleno día la población saca su basura sin pena y pudor.  Utilizando una expresión muy mexicana- les vale madres-. No importa que sea un foco de contaminación que, desde luego, perjudica a la población, porque produce olores fétidos y son incubadoras de gérmenes. Dice la gente… total si no pasa el carro de la basura, ni modo que tenga la basura en mi casa. Y tal vez tenga razón, los ciudadanos quieren sacar la basura de su entorno. El problema es la calidad del servicio de basura que ofrece la autoridad municipal, suele ser muy deficiente y de baja calidad y al parecer va a continuar así.

La misma población de Cuernavaca está perdiendo el sentido de limpieza y de estética. No le interesa si hay basura o desperfectos en la ciudad, ya se está acostumbrando a ver a la ciudad sucia, les parece normal, es común ver su entorno en esas condiciones. El mayor problema es que las siguientes generaciones están viviendo bajo estas circunstancias, por lo mismo no hay que esperar mucho de ellos en cuanto la limpieza y estética de la ciudad. Cuernavaca frente a los demás municipios, es una ciudad que cada vez tiende a un decrecimiento, a diferencia de otras ciudades de Morelos que tienen un mejor desarrollo y crecimiento urbano y desde luego, higiene y limpieza.

La desorganización en las pruebas del IMSS

 Se supone que el término autoridad tiene que ver con dirección, el que guía. Cuando hablamos de autoridad nos estamos refiriendo a quien dirige o conduce, quien está al frente de una responsabilidad y tiende a llevar hacia un objetivo. Por lo tanto, el papel de la autoridad es esa conducir, guiar. dirigir a la población a realizar los objetivos de una institución pública. En este caso el IMSS (Seguro Social) Su objetivo es proporcionar el servicio de atención médica con el propósito de devolverles la salud a los ciudadanos.  En estos momentos las clínicas del IMSS se encuentran saturadas por la demanda de ciudadanos que acuden a realizarse la prueba del Covid- 19, por el alza de contagios se observa un incremento de pacientes durante este mes.

El meollo del asunto es que tanto, el personal administrativo que labora en esa institución está capacitada para organizar y conducir una situación de esta naturaleza. (No me estoy refiriendo al personal médico, sino administrativo). Porque las evidencias muestran lo contrario.

En las instalaciones hay tumultos de personas que pretenden hacerse la prueba PCR. Pero el personal administrativo no sabe cómo organizar la distribución de fichas, aproximadamente se reparten de 80 a 100 fichas en cada turno mañana y tarde. Todas las personas están en espera de ser mencionadas para hacerse su estudio; el problema de esperar es que todas están juntas, no se respeta la sana distancia, así que quien no tenía Covid, es casi seguro que lo pueda adquirir por el grado de contagio que existe en esas condiciones. Porque desde un principio no instrumentan un procedimiento que permita al paciente protegerse de un posible contagio, pero además que le garantice que sus horas de espera valieron la pena. No que después de aguantar tres horas estando todo el tiempo de pie, porque no hay bancas para sentarse. Le informan que tienen que anotarse en una lista para que pueda pasar mañana. Mientras dejan al paciente – trabajador en la incertidumbre de su incapacidad y desde luego de su salud.