Serpientes y escaleras - Transición de poder

En opinión de Eolo Pacheco

Serpientes y escaleras - Transición de poder

La transición de poder en Morelos está en marcha; las decisiones políticas importantes ahora se toman en la casa de campaña

 

Transición de poder

La transición política implica un cambio de poder que comienza mucho antes de que las instituciones renueven a sus titulares. Los procesos electorales marcan la pauta en esta metamorfosis que conlleva un reacomodo de posiciones, de objetivos y muchas veces de lealtades. Lo que vemos hoy en Morelos es eso: con la definición de la virtual candidata de Morena las piezas del ajedrez político local comienzan a buscar nuevos horizontes en el proyecto naciente. Nada más de lo que muchas veces hemos visto en el pasado, pero tampoco nada menos. El rey ha muerto…

Una transición pactada es lo mejor a lo que pueden aspirar los titulares saliente y entrante del ejecutivo; cuando el cambio es negociado y el proceso se mueve a partir del diálogo y de los acuerdos, la conversión es natural, sin sobresaltos y pacífica para todos. No ocurre así cuando la comunicación se rompe y quien concluye su encargo no entiende que las cosas son diferentes y las decisiones se toman en un lugar distinto.

Lo que hoy se observa en Morena es aún indescifrable: Cuauhtémoc Blanco aún no ha establecido comunicación pública con Margarita González Saravia y eso ha dado pie a especulaciones, a pesar de que ya sostuvieron un encuentro privado. Recordemos que la coordinadora de la defensa de la Cuarta Transformación en Morelos fue colaboradora del futbolista en el ayuntamiento de Cuernavaca y luego en el gobierno estatal, lo cual implica cercanía y respeto, algo que no se observa del lado de la candidata del FAM; ahí la postura hacia el jefe del ejecutivo es opuesta: hay desprecio, enojo y la senadora ha dejado claro que si gana la elección perseguirá legalmente al gobernador y a varios de sus funcionarios.

La designación de Margarita es resultado de un proceso nacional en el que nada tienen que ver los actores locales; la dama participó en una encuesta y ganó, paralelamente hizo el cabildeo político nacional necesario para colocarse en el ánimo de quienes toman las decisiones y construyó una narrativa de precampaña que la impulsó hasta donde se encuentra ahora. Ergo: González Saravia no le debe su candidatura a ningún actor político local.

En el terreno operativo su nombramiento va acompañado de movimientos en todos los grupos políticos de su partido; vistos los números que anteceden las campañas, para la mayoría es prácticamente un hecho que Morena ganará la próxima elección y Margarita González se convertirá en la primera gobernadora de Morelos. La fuerza que tiene la dama desde hoy deriva en buena medida de esa percepción, por ello muchos actores que hasta hace poco estaban alineados al proyecto del gobernador a través de su hermano, o que pertenecían a otros grupos y se mantenían distantes, ahora buscan desesperadamente colocarse en la mente de la coordinadora, porque será ella quien tome las decisiones importantes.

Veámoslo de esta manera: cuando Claudia Sheinbaum Pardo se convirtió en la coordinadora nacional de la defensa de la Cuarta Transformación, el presidente de México, a la vez líder moral del partido, entregó públicamente el bastón de mando a la candidata y dejó en sus manos, no las del partido, las decisiones más importantes de la 4T, empezando por las candidaturas. En Morelos ocurrirá lo mismo.

Al coordinar localmente a la 4T Margarita González es quien tiene la voz más relevante en materia política e influirá mucho en las candidaturas al congreso local y en las principales alcaldías. Las reuniones que en los últimos días ha sostenido la abanderada morenista con diputados, alcaldes, medios de comunicación y distintos actores de la vida pública local muestran que la transición de poder está en marcha y la fuerza de la candidata va en aumento.

Entendamos que, a diferencia de Graco Ramírez, Cuauhtémoc Blanco nunca se interesó en participar en la vida interna del partido porque siempre ha dicho que lo que realmente quiere después de que concluya su encargo en Morelos es regresar al mundo del fútbol. Hace algunos meses su hermano Ulises Bravo se metió al proceso interno de Morena, afilió nuevos militantes y ganó el consejo estatal; pero eso es por interés personal de Ulises, no de Cuauhtémoc.

Bravo Molina logró con el apoyo de su hermano y de Mario Delgado colocarse al frente del partido en el formato de delegado especial, situación que le permite estar cerca de la candidata a la gubernatura, pero no le concede la facultad de decidir las candidaturas, ni lo convierte en una figura decisiva en la línea del par4tido. Cualquier decisión trascendente que quiera tomar hoy Morena en el estado debe tener el visto bueno de la precandidata.

Margarita González es una militante de izquierda de toda la vida, es y sabe hacer política, tiene clara la importancia de ganar el congreso local y de construir un andamiaje electoral en los municipios que sume votos a la campaña estatal. Las decisiones que tome en materia de candidaturas estarán sujetas a dos premisas: congruencia con la 4T y rentabilidad electoral. Reitero: la voz más importante al momento de tomar esas decisiones en la 4T morelense será la de ella.

La transición política y de poder que vemos en Morelos, particularmente del lado de Morena, no debe ofender o hacer sentir mal a nadie, es un proceso natural, cíclico, ligado directamente a la condición humana y a los tiempos de las instituciones. En el 2018 Cuauhtémoc Blanco no tomó influyó en Morena porque no era militante y no le interesaba cómo quedaría la cámara de diputados; lo único que pidió y le concedieron fue la candidatura a la presidencia municipal de Cuernavaca, pero no la pudo concretar por las torpezas de Hugo Eric Flores y los arrebatos de su entonces amigo José Luis Borbolla.

No sucederá así en el 2024: Margarita González Saravia sí sabe de política y está trabajando para ganar la elección, entiende que el poder no se comparte y también valora la importancia de que la siguiente legislatura sea realmente morenista y leal a la 4T, particularmente en lo que respecta al congreso local y en las presidencias municipales más importantes, empezando por Cuernavaca.

El proceso electoral del 2024 está en marcha y quien lleva la voz cantante en Morena Es Margarita.

·         posdata

Las listas de quienes se inscribieron para participar en el proceso para seleccionar a los candidatos a las presidencias municipales y las diputaciones locales y federales de Morena aún no se conocen, pero comienzan a aparecer los nombres de algunos personajes que habrían decidido buscar una curul.

En el plano federal sobresalen los nombres de algunos personajes que están o hasta hace poco estuvieron cerca del gobernador Cuauhtémoc Blanco, como Jorge Argüelles, Pablo Ojeda, Jaime Juárez, Mirna Zavala y Sergio Pérez; en los procesos estatales locales es llamativa la participación del alcalde de Jiutepec Rafael Reyes, del expresidente de Movimiento Ciudadano Luis Machuca y del exdiputado Javier Bolaños y del jojutlense Juan Ángel Flores, quienes buscan la presidencia municipal de Cuernavaca.

Insribirse en la lista no garantiza nada, salvo el hecho de estar en competencia; quienes no se anotaron automáticamente quedarán fuera del proceso, sin posibilidad de competir.

El acomodo de piezas en Morena depende de tres cosas: la regla de género, la encuesta y la candidata a la gubernatura.

Obvio: la próxima gobernadora necesita un congreso que le ayude a gobernar y alcaldes que compartan su idea de construir un estado diferente.

·         nota

El alcalde de Jojutla Juan Ángel Flores reapareció en el escenario morenista luego de una prolongada ausencia tras no ser incluido en la encuesta de Morena para elegir a su coordinador estatal. El autoexilio fue mal visto en muchos lados, porque se interpretó como un berrinche que puso en tela de duda su carácter y su capacidad para gobernar el estado. Digámoslo de esta manera: ¿Puede alguien que reacciona tan hormonalmente estar en condiciones de llevar una responsabilidad tan grande com o las riendas de un estado?

Al final, “aiga sido como aiga sido” el munícipe dio la cara al lado de Margarita González en un acto en su tierra; el evento salió bien, fue nutrido em participación y demostró que Juan Ángel Flores tiene estructura y el apoyo de muchos ciudadanos; habría sido mejor si la sonrisa del presidente municipal hubiera sido menos forzada, pero lo que cuenta es que sigue vigente y no se quedó fuera de la jugada.

Los tiempos que vienen, promete González Saravia, serán tiempos en los que se hará política, se privilegiará el diálogo y se comunicará mejor; Juan Ángel Flores es un activo importante de Morena, es un buen alcalde, un excelente amigo, pero políticamente no es indispensable para nadie; nadie lo es. Es comprensible su enojo porque no le permitieron competir por la gubernatura a pesar de estar bien posicionado, pero así son las reglas en su partido (de hecho en todos los partidos) y quien se rebela, como Lucía Meza, queda fuera.

Me lo comenta un personaje importante de la 4T: “En política siempre es importante tener un huevo de hule para morderlo y no cometer imprudencias”.

Ya saben qué regalarle de navidad a su político favorito.

·         post it

En Jiutepec se inscribieron mujeres y hombres al proceso de selección del candidato a la presidencia municipal de Morena; independientemente del número, hay tres bloques políticos en competencia: el de Rabíndranath Salazar, el del alcalde Rafael Reyes, que el proceso interno se sumó a Margarita González y Ariadna Barrera, que jugó del lado de Víctor Mercado y es cercana a Ulises Bravo.

La definición de las candidaturas en los municipios se moverá bajo la misma lógica que las gubernaturas: género. Independientemente de las encuestas o los acuerdos políticos, las aspiraciones de los inscritos quedarán sujetas a esa norma, es decir, si la candidatura en el municipio corresponde a una mujer, no se postulará a un hombre, aunque este mejor posicionado.

Veremos en qué termina esta y otras historias.

·         redes sociales

En dos semanas Margarita González se ha reunido con alcaldes, diputados, medios de comunicación, campesinos, empresarios, comerciantes… e incorporó a la campaña a los grupos de Rafael Reyes, Rabindranath Salazar, Juan Ángel Flores y Rodrigo Arredondo.

En dos semanas Margarita González ha hecho más política que en los últimos cinco años de administración estatal.

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