Serpientes y escaleras - ¿Margarita o Lucía?

En opinión de Eolo Pacheco

Serpientes y escaleras - ¿Margarita o Lucía?

Comenzaron las campañas: en menos de sesenta días conoceremos a la próxima gobernadora.

 

¿Margarita o Lucía?

El proceso para renovar la gubernatura comenzó ayer con tres participantes y una contienda aún sin definir. Morena tratará de ganar por segunda ocasión, aunque por primera vez con una candidatura propia, mientras que el frente opositor intentará recuperar el estado con una abanderada que viene de la 4T. Los dos equipos de campaña presumen llevar la ventaja, dicen tener a la opinión pública de su lado y aseguran que van a ganar. En sesenta días conoceremos a la próxima gobernadora de Morelos.

El contexto que rodea el proceso de sucesión en la entidad es complejo por sí mismo: el estado enfrenta una de las crisis de inseguridad más severa de los últimos años, con un ambiente de violencia que se traduce en más de 5 mil asesinatos violentos en menos de seis años. De manera paralela existe una impunidad latente en los tres poderes del estado y los tres niveles de gobierno, con múltiples actos de corrupción, abuso de autoridad y complicidades delictivas.

La historia no es nueva, está presente desde hace al menos veinte años y en cada proceso electoral los candidatos prometen que las cosas serán diferentes, pero el único cambio tangible es que la situación se complica más.

Dos de las tres candidatas tienen posibilidades de convertirse en la primera gobernadora constitucional de Morelos: Margarita González Saravia y Lucía Meza Guzmán, la primera respaldada por los partidos identificados con la Cuarta Transformación y la segunda apoyada por la coalición opositora.

Hace seis meses pocos habrían pensado que ambas estarían en la boleta o que alguna de ellas sería la próxima titular del ejecutivo: Margarita González no era la favorita dentro de Morena, pero la coyuntura política, el género y la división interna la catapultó; Lucía Meza estaba bien posicionada, pero cometió errores políticos en el plano federal que la dejaron fuera de la 4T.

Para la oposición la llegada de “Santa Lucía”, como la llaman en tono de broma, les hizo el milagro porque sin ella su participación en el proceso gubernamental iba a ser testimonial. La de Meza Guzmán fue la única ruptura importante dentro de la 4T morelense, pero fue suficiente para conceder al frente opositor la posibilidad de competir con posibilidades de ganar.

Del lado de Morena la designación de González Saravia fue bien recibida por la militancia, no así por el jefe del ejecutivo y su gente; paradójicamente Víctor Mercado fue el primero en aceptar la decisión y en sumarse a la campaña de Margarita, consciente de que cualquier intento de rebelión estaba destinada al fracaso y contento porque aunque no lo postularon a la gubernatura, sí le concedieron el senado.

El salto de Lucía Meza al FAM fue casi inmediato, aunque el PRI no era su primera opción; antes de dialogar con las dirigencias nacionales del bloque opositor la senadora ya se había reunido con Dante Delgado, de Movimiento Ciudadano, quien también le había ofrecido la candidatura. La decisión fue simple una vez que la senadora confirmó que la propuesta del PRIAN era seria: vestirse de naranja colocaría a MC como la segunda fuerza política estatal, pero no ganaría, mientras que en el frente, aunque los partidos que lo conforman no tienen estructura local, era más fácil generar condiciones de triunfo.

La lucha por la gubernatura de Morelos comenzó desde hace varios meses, pero se definirá en los siguientes sesenta días: del lado de Margarita González Saravia la fuerza está en la marca, en las estructuras que tienen los liderazgos que la acompañan y la simpatía que genera la imagen del presidente Andrés Manuel López Obrador junto con los programas sociales de su gobierno.

Enfrente la historia es distinta: el PRI, PRD y PAN aportan muy poco a la bolsa de votos de Lucía Meza, sus posibilidades de triunfo dependen directamente de lo que ella pueda generar con su estructura, su imagen y las alianzas que ha venido construyendo desde hace meses en diversos espacios, incluidos algunos personajes de Morena, Rabindranath Salazar y su familia.

En la víspera de que iniciara la campaña los dos equipos han dejado claro la estrategia que seguirán para tratar de ganar: la coalición opositora ha construido un discurso en torno a la inseguridad, la violencia y el gobernador, todos como argumentos negativos y razones para no refrendar la confianza en Morena. Continuidad, es la palabra que utiliza el FAM para enlazar a Cuauhtémoc Blanco con Margarita González Saravia.

En la 4T el mensaje no es tan simple porque aunque reconocen los errores del gobierno local, no pueden exaltarlos; el enfoque de Margarita está en lo nacional, en lo que representa el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y la importancia de darle continuidad a los programas federales. La promesa de la candidata de Morena es hacer las cosas distintas, atender a quienes más lo necesitan, moralizar la política y resolver de una buena vez el grave problema de inseguridad.

Estadísticamente hablando la ventaja es de Morena en el arranque de la campaña: en el equipo de la 4T presumen encuestas inverosímiles que van de los 37 hasta los 60 puntos de ventaja, mientras que del lado del FAM afirman que en dos meses remontaron y superaron a la marca de Morena; ninguna de las dos versiones es creíble.

Revisando los estudios presentados por medios nacionales y organizaciones que no responden a ninguna de las partes el resultado favorece al Movimiento de Regeneración Nacional y a su candidata por alrededor de 15 puntos, bastantes para ganar la contienda si administran bien las cosas y no cometen errores graves, pero no suficientes si se confían, si los golpes de sus adversarios mueven la opinión pública o sus estructuras fallan.

Aunque frente a frente Lucía Meza es mejor candidata que Margarita González, porque se trata de una mujer con más experiencia política, más campañas ganadas y una larga trayectoria en la vida pública, como gobernante la de Morena podría ser una mejor propuesta que la del PRI, dada su madurez, su personalidad y su deseo de hacer mejor las cosas.

Como marca, Morena es mejor que cualquier otro partido, pero eso deriva del entorno nacional, de los errores cometidos por sus adversarios en los últimos años y el hartazgo social hacia los políticos de siempre.

Entre la 4T y la oposición no existe una diferencia real, se trata de los mismos políticos reciclados, las mismas historias y los mismos errores. Morena es más aceptado porque los demás son peores, pero por el camino que van en el 2030 les resultará muy difícil volver a ganar, porque sus gobiernos y el perfil de sus gobernantes no son distintos a los que critican.

Votar por Morena es más una moda que una reflexión, porque no es un partido distinto a los otros, ni hace las cosas mejor, simplemente está menos gastado (por ahora) que los demás. Lo que puede hacer la diferencia es sufragar por la persona, identificar los mejores perfiles y elegir más allá de la novedad.

Entre Lucía Meza y Margarita González sí existen diferencias notables, se trata de dos mujeres distintas, de dos formas de hacer política y dos visiones de estado; los partidos son iguales, pero las candidatas no lo son.

Las propuestas están en la mesa; en menos de sesenta días sabremos a quién eligió la mayoría.

·         posdata

Cuauhtémoc Blanco Bravo solicitó licencia temporal al cargo de gobernador de Morelos para cumplir con lo que mandató la autoridad electoral y acceder a una diputación plurinominal; el movimiento jurídico del futbolista fue excelso, tomó por sorpresa a sus adversarios y le permitirá mantener el fuero cuando concluya su sexenio.

Por supuesto que hubo ayuda para que su separación del cargo sea temporal, pero jurídicamente podrá sortear el vendaval y acceder a un nuevo espacio público, aún y cuando el congreso local no le concediera el permiso.

Eso sí: si Lucía Meza se convierte en la próxima gobernadora, ni el fuero lo salvará.

·         nota

Ni de Graco ni de Cuauhtémoc, yo represento el verdadero cambio de la Cuarta Transformación; vengo de la izquierda histórica y tengo la posibilidad de transformar al estado de manera profunda, afirma Margarita González Saravia en entrevista con Álvaro Delgado y Alejandro Paz. Esto es parte de lo que dijo:

“(Cuauhtémoc Blanco) es un ídolo deportivo, un aliado de Morena, pero la política y el gobierno son diferentes…

Debemos cambiar la situación de seguridad, el Frente habla mucho de inseguridad, pero los mayores índices delictivos están en Cuernavaca, donde gobierna el PAN…

La guerra sucia no ha causado efecto en nosotros, pero es importante denunciarla porque lo que no mancha, tizna…

El gobierno actual (de Morelos) no es de Morena, no basta portar las siglas, es fundamental aceptar y aplicar los valores, entender la lucha de la izquierda…

La inseguridad en Morelos no nació ahora, inició desde el gobierno de Carrillo Olea y la desconexión de los gobiernos con las comunidades; la gente recuerda con cariño la forma de gobierno de Lauro Ortega…

Graco Ramírez se dice de izquierda, pero su actuar no es de izquierda, ha estado ligado al PRI desde hace mucho tiempo, fue pieza fundamental de los acuerdos con Peña Nieto; él nombró fiscales a modo que han sido obstáculos para el gobernador…

Aunque Cuauhtémoc Blanco es alguien que no tiene experiencia, también es cierto que Graco Ramírez le ha complicado las cosas a lo largo del sexenio…

El problema para Morelos no es Cuauhtémoc, porque él ya se va, es Graco que quiere regresar a través de Lucía Meza; el problema es parar los intereses que están en la derecha queriendo regresar a sus privilegios y tomar el control y los millones de pesos que han invertido en guerra sucia contra nosotros…

Si es una elección limpia la vamos a ganar, desconfío de la derecha que quiere manipular la elección, con acciones que me preocupan, como los jóvenes que vinieron del Estado de México a Cuernavaca y golpearon a nuestros compañeros...

No va a ser una elección pacífica ni democrática, aquí en Morelos estamos ante una elección muy complicada con la derecha…

La simpatía de la gente la tenemos, vamos más de 30 puntos arriba; si la guerra sucia nos afectara, los votos se irían a los indecisos...

Así como mandaron a golpeadores del Edomex a Cuernavaca, pueden mandar gente el día de la elección…

A la presidenta del Impepac la puso Graco Ramírez, fue esposa de uno de los actores principales del PRD…

Hay muchas instituciones en Morelos que responden a Graco Ramírez, ahí están los nuevos magistrados, entre ellos la esposa del fiscal Uriel Carmona...

En Morelos hay una profunda falta de moralización de la política, el congreso se prestó a la corrupción en la elección de los nuevos magistrados…

Tenemos que cambiar las cosas en Morelos, la gente está cansada de tanta corrupción, es necesario hacer cambios profundos en el estado…

Necesitamos moralizar la vida pública en Morelos para que la gente vuelva a confiar en las instituciones…

En la guerra sucia me han acusado de todo, me inventan cosas, pero no me han podido señalar nada de mi vida pública y privada porque estoy limpia…

Si todo se hace democráticamente vamos a ganar…”

·         post it

Cuernavaca y Cuautla parecen perdidos para Morena; si la diferencia en ambos municipios es abrumadora, la contienda estatal se le complicará a la 4T.

Parafraseando al cronista deportivo “Tenían la capital, era suya… y la dejaron ir”

·         redes sociales

El problema para Rodrigo Arredondo no es perder la elección, lo peor es que le gane Jesús Corona, porque irá tras de él.

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