Censura previa y democracias. El efecto Streisand

En opinión de Aura Hernández

Censura previa y democracias. El efecto Streisand

Democracia: es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística.

Jorge Luis Borges

 

Cuando Barbra Streisand, puso una denuncia para que se retirara una fotografía aérea de su casa que había sido publicada en internet sin su autorización, sólo consiguió que la imagen se viralizara y acabara publicándose profusamente en la red, pero, sobre todo, originó darle nombre a un fenómeno de comunicación que ahora se conoce como efecto Streisand, y es cuando un intento de “censura” potencializa su difusión en la red.

Hace poco leí en una publicación española un artículo en el cual se refieren a ejemplos de censura previa que generaron un efecto Streisand. Entre otros ejemplos la publicación señala la medida ordenada por Stalín en la Unión Soviética para que todas las fotografías de León Trotsky y sus enemigos fueran censuradas. Sin embargo, esas fotografías manipuladas y borradas de la historia rusa han tenido históricamente una profusa difusión que han exhibido sobre manera la calidad del totalitarismo que encabezada por Stalin.

Otro ejemplo de censura previa fue la quema de libros ordenada por el nazismo en 1933, entre los que se encontraban obras de Bertold Brech, Hemigway, Franz Kafka, Water Benjamin, Maximo Gorki, Albert Einstein.  La iglesia católica por su parte, censuró en un momento de su historia obras de Balzac, Francois Rabelais, Jean Paul Sartre, solo por citar una censura que la iglesia católica continúa ordenando a través del púlpito.

Más cerca de nosotros conocimos las peripecias de Salman Rushdie, cuando publicó su libro Los versos satánicos que cimbraron la religiosidad en los países musulmanes y mereció, unas semanas después de su publicación, no sólo la prohibición en varios países sino incluso la proclamación de una condena a muerte por parte del Ayatola Jomeini. Al cabo del tiempo y gracias al efecto Streinsand, que no salvó de los peligros de asesinato al autor, la obra se convirtió en un fenómeno de ventas en el mundo entero.

De acuerdo con la Relatoría Especial de Libertad de Expresión de la OEA, la censura previa es incompatible con el pleno goce de los derechos protegidos por la Convención Americana de DH en su artículo 13 y solo se justifica en el caso de espectáculos públicos en los que se requiera la protección “moral” de niños y adolescentes.

El sistema interamericano de derechos humanos ha debido ejercer su jurisdicción en diversos casos de censura previa que han proliferado en el continente, sobre todo en el periodo de las dictaduras que asolaron la región, y su jurisprudencia es vinculante para México como estado parte que ha aceptado la jurisdicción de este sistema. 

De los casos de censura previa que recoge en un informe la Relatoría para la libertad de expresión destaca uno que llegó a la Comisión por censura previa en Grenada, por petición de unas personas a las que a su llegada a un aeropuerto de ese país, le fueron confiscadas varias cajas que contenían libros desde Estados Unidos.

En su resolución, la Comisión resaltó el doble alcance del artículo 13 de la Convención, pues la acción del Estado, no sólo inhibía el ejercicio de la libertad de expresión de los peticionarios, sino que violaba el derecho de las personas que nunca tendrían acceso a la información y a las ideas contenidas en las obras confiscadas.

Otro caso emblemático  resuelto por el sistema interamericano es el caso de la censura previa a que se sometió a la película La última tentación de Cristo ordenada por el estado chileno. La orden de censura por atentar contra los valores del catolicismo fue llevada a la Corte Interamericana de derechos humanos quien condenó al Estado pinochetista modificar su constitución y esta sentencia ejemplar  se constituyó en un paradigma sobre el tema de libertad de expresión en América Latina.

En el mismo Chile, ocurrió en 1996 la censura previa a un libro del embajador argentino en ese país, Francisco Martorel, a quien se prohibió no sólo la publicación del libro la noche antes de que este saliera a la venta, sino que el diplomático tuviera que abandonar su misión en ese país.

En México también tenemos una negra historia de la censura previa, velada o abierta, como el que se ejercía a través de la paraestatal PIPSA que negaba el papel para la impresión de periódicos y también la censura previa en el cine, en los libros nos da un grandísimo y vergonzoso  protagonismo, desgraciadamente pocos casos se han judicializado en la historia de nuestro país.

El viernes pasado, el INE,en busca de garantizar la democracia y en el proceso de revocación de mandato ejerció la censura previa considerada violatoria de derechos humanos al prohibir, antes de su difusión, la exhibición de un documental del Canal 6 de Julio que se llama “Andrés Manuel para principiantes y desencantados”, al atender una denuncia de un partido político que solo conoció el trailer de la cinta, sin esperar  a consignar responsabilidades ulteriores.

Paradojas del proceso de revocación del mandato presidencial: los que no quieren al Presidente llaman a no votar en un proceso en el que podrían lograr que se vaya y los que quieren que se quede llaman a participar en el proceso. Y lo más grave, en defensa de la democracia el INE incurre en censura previa! Y ¿que la libertad de expresión no es uno de los pilares de la democracia? Cuidado con el efecto Streisand.