Chequeos oportunos, área de oportunidad
En opinión de Lorena Elizabeth Castillo
La cultura de prevención y chequeos médicos regulares no es un hábito arraigado entre hombres y mujeres; apenas el 35 por ciento de la población acude a su médico, al menos una vez por año. En especial, es urgente que las mujeres prioricemos nuestra salud, mediante chequeos médicos periódicos para la detección oportuna de cualquier problema de salud.
Las revisiones médicas preventivas identifican condiciones como el cáncer en etapas tempranas, es decir, cuando son más tratables; sin embargo, no hay que perder de vista que tal práctica no es sólo un acto de voluntad o de crear un hábito en determinado tiempo. No. Existen condiciones externas a muchas mujeres que les obstaculizan la atención oportuna.
Varios factores económicos y de seguridad social limitan el acceso a chequeos médicos entre las mujeres, entre los cuales, mencionamos algunos recurrentes, por ejemplo, las desigualdades económicas; es decir, mujeres con bajos ingresos tienen menos acceso a servicios de salud privados y pueden enfrentar obstáculos por falta de recursos para acceder a servicios públicos y privados.
En el mismo factor económico, muchas mujeres trabajan en la economía informal, lo cual implica que no tienen acceso a seguridad social, condición que les impide acceder a servicios de salud; mientras que las limitaciones en la infraestructura y equipamiento del sector salud afectan, la mala o nula distribución desigual de recursos y carencias de personal de salud, en áreas rurales y marginadas dificulta el acceso a esos servicios.
Del mismo modo, los costos de transporte y bajos ingresos de las mujeres indígenas, de comunidades rurales y zonas marginadas, les obliga a viajar largas distancias para acceder a servicios de salud, lo que implica gastos adicionales y pérdida de ingresos.
De esto último se desprende que para muchas mujeres la prioridad es cubrir otras necesidades básicas como la alimentación, pago de vivienda e insumos de agua, electricidad y gas, por encima de la atención médica predictiva. No hay que dejar de lado que, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), a nivel nacional, tres de cada diez hogares, son encabezados por mujeres, lo que representa 11.5 millones de jefas de familia en el país.
Como se pue ver, ante tales desafíos, es necesario fortalecer las políticas públicas que promuevan la equidad en el acceso a los servicios de salud y que reduzcan las barreras económicas y sociales que impiden a las mujeres acceder a chequeos clínicos.
Entonces sí, al avanzar en materia de infraestructura de atención del sector salud, estaremos en condiciones de trabajar a la par, en la educación y conciencia sobre la importancia de los chequeos médicos oportunos, entre mujeres y hombres, lo cual, sin duda, es un área de oportunidad para fomentar la cultura del autocuidado.
Lorena Elizabeth Castillo Castillo

