Escala de Grises - El pulso de la democracia

En opinión de Arendy Ávalos

Escala de Grises - El pulso de la democracia

El pasado sábado, una camioneta que transportaba a las y los reporteros que cubrían la gira del presidente se volcó en Navojoa, Sonora. Este accidente provocó la hospitalización de las diez personas que viajaban en dicho transporte, dos de ellas con fracturas.

El gobierno federal lamentó los hechos e informó que brindará el apoyo necesario para quienes resultaron heridos. Además, dijo que procederá ante las instancias competentes para encontrar las causas y deslindar responsabilidades.

Al respecto, Andrés Manuel López Obrador declaró que ha estado al pendiente de la situación. Mandó un abrazo y un aplauso a quienes sufrieron este lamentable accidente. Sin embargo, un día después de lo ocurrido hizo una peculiar recomendación: “No se arriesguen, busquemos la manera de que se informe a la población con otros medios”.

La propuesta del presidente es que permanezcan en la CDMX quienes no puedan asistir y que los medios con corresponsales cubran su gira: “Pueden ser corresponsales o nosotros mismos, yo siempre estoy informando”, dijo. Finalmente, después de exponer esa idea, agradeció a las y los reporteros por su labor, porque en las giras por el país se corren muchos riesgos.

Aunque la propuesta de AMLO parece bastante obvia y sencilla de llevar a cabo, resulta un tanto… Insuficiente, como gran parte de la inventiva que se ha desarrollado para resolver los problemas que aquejan al país en los últimos años.

¿Feminicidio? Toque de queda, que las mujeres no salgan en la noche. ¿Acoso en el transporte público? Tengan un silbato. ¿Aumento en los índices de violencia? Que las mamás les den un chanclazo a sus hijos delincuentes. ¿Corrupción? Vamos a predicar con el ejemplo y ya no habrá ningún cabo suelto.

Este tipo de soluciones son el equivalente a ponerle una venda adhesiva a una hemorragia. No ayudan en absolutamente nada y la pérdida de sangre es cada vez más incontrolable. López Obrador ha apostado por atacar los problemas desde la raíz; empero, esto no se ha visto reflejado en su discurso.

Pedirle a las y los periodistas que no salgan de su ciudad y esperen la información que el gobierno les comparta es una contradicción tremenda. El periodismo no se basa en la versión “oficial” o en los “otros datos”, nada más. Se basa en el contraste, la réplica, la interrogación y la crítica.

Puede que para el presidente resulte un tanto más cómodo recorrer el país sin un grupo pendiente de lo que dice y hace para, luego, tener que dar una explicación sobre lo que quiso hacer o decir; empero, el periodismo sirve para tomarle el pulso a la democracia, no podemos dejarle el trabajo a alguien más.

Por otra parte, de todos los males que podrían ocurrirle a las y los periodistas en México, la volcadura de una camioneta que dejó un saldo de dos personas con fracturas es el menor de ellos. Nuestro país ocupa el primer lugar en la clasificación de los sitios más peligrosos para ejercer el periodismo, incluso por encima de Afganistán y Paquistán.

En México han sido asesinados 152 periodistas en los últimos diecinueve años, y del total de investigaciones relacionadas con este crimen, se han resuelto poco más del 10%, según la UNESCO. Entonces, aquí lo importante —además de esclarecer cuáles fueron las causas de la volcadura— es vislumbrar las condiciones bajo las que aquellas personas dedicadas al periodismo ejercen su profesión y hacer algo al respecto.

 

Antecedentes

Tras 19 meses, fueron absueltas las cinco personas detenidas por el asesinato del periodista Carlos Domínguez, ocurrido en Tamaulipas el 13 de enero de 2018. Un Tribunal de Enjuiciamiento resolvió que no existen pruebas suficientes para sustentar los cargos en contra de los cinco acusados, por lo que se ordenó liberarlos.

Lo que parecería una luz para encontrar a los culpables de este delito, representa un proceso con deficiencias desde el ángulo que quiera verse. ¿Por qué se invirtió tanto tiempo en esclarecer los hechos? ¿Ahora qué sigue? ¿Continuará la investigación o el caso quedará impune? ¿Quiénes son los culpables? El 89% de los asesinatos a periodistas que aún no se han resuelto están repletos de las mismas preguntas.

El incremento en el número de beneficiarios del mecanismo para la protección de defensores y periodistas en los últimos años es un claro ejemplo de la violencia a los derechos humanos y los ataques a la libertad de expresión que se siguen perpetrando en el país.

Yo no sé a usted, pero este me parece un gran momento para desarrollar mejores estrategias, planes de protección y medidas de seguridad para aquellas personas cuyo trabajo consiste en buscar la verdad, mecanismos que vayan más allá de lo cómodo.

 

¿Usted cómo percibe sus signos vitales? Escríbame a:

arendy.avalos@gmail.com

@Arendy_Avalos en Twitter