El IMM de y para Morelos

En opinión de Lorena Elizabeth Castillo

El IMM de y para Morelos

Mientras en estos días, el Congreso estatal analiza la posibilidad de extinción del Instituto para la Mujer del Estado de Morelos (IMM) y la polémica arrecia entre las manifestaciones a favor y en contra de tal medida, sería pertinente reflexionar sobre algunas consideraciones a partir de la importancia de un ente autónomo a las estructuras gubernamentales y políticas.

Vamos a dejar en claro que la invocada “duplicidad de funciones” con la Secretaría de la Mujer no es tal, siempre y cuando el organismo autónomo cumpla con funciones y propósitos específicos en materia de procurar el acceso a una vida libre de violencia, así como la reivindicación de  los derechos humanos de las mujeres.

Es decir, que vigile y supervise la aplicación de la perspectiva de género en materia de integración de carpetas de investigación y la procuración de justicia para agresiones contra mujeres y feminicidios, en las cuales aún prevalecen fallas garrafales o intencionadas.

Entre otras funciones específicas y de urgente aplicación, dada la persistencia en el país de intereses políticos y personales, por encima de los derechos elementales de mujeres víctimas que derivan en impunidad, se encuentran: investigación y monitoreo sobre la situación de los derechos humanos de las mujeres, recibir y gestionar denuncias y quejas sobre violaciones a los mismos, los cuales continúan, incluso en ámbitos judiciales, gubernamentales y políticos.

En cambio, una dependencia del Poder Ejecutivo, por definición legal, debe dar prioridad a tareas específicas de análisis de género para identificar y abordar las desigualdades y discriminaciones que enfrentan las mujeres, desarrollar políticas públicas y programas de la igualdad de género, capacitar y sensibilizar a funcionarios públicos en una vida libre de violencia a las mujeres.

En pocas palabras el IMM  es un organismo  defensor y mediador de las mujeres, organismo independiente que se encargue de investigar, resolver quejas y problemas relacionados con la administración pública, instituciones gubernamentales, empresas y, de vital  importancia, que trabaje manos a mano con organizaciones y agrupaciones feministas, pero también en territorio , cara a cara con las mujeres.

Entre los beneficios destaca  la protección de los derechos de las mujeres y promoción de la justicia con perspectiva de género, coadyuvar a mejorar la administración pública, señalar y reducir la corrupción que las victimice. En suma, bajo este perfil existirían las condiciones para hacer un cambio disruptivo en las actuales condiciones de muchas mujeres de Morelos y del país.