Serpientes y escaleras - Se acabó la farsa

En opinión de Eolo Pacheco

Serpientes y escaleras - Se acabó la farsa

Pocas veces se pueden aplaudir las decisiones de los magistrados electorales. Hoy sí.

 

Se acabó la farsa

La designación de Roberto Yáñez como nuevo integrante de la legislatura de Morelos fue un engaño desde el principio; los diputados que le tomaron protesta argumentaron su voto con la paridad: la curul vacía correspondía a un hombre y por ello lo que procedía era la llegada de otro hombre, pero pasaron por alto que la decisión de quien debía ocupar el escaño vacante, hombre o mujer, no les correspondía a ellos, sino a una autoridad electoral. El nombramiento del hermano Lelo fue una decisión política que ayer fue revertida legalmente por los magistrados del TEE.

Pocas veces las autoridades electorales morelenses han dado algo bueno de que hablar; casi siempre están inmersos en polémica por sus fallos o escondidos en la mediocridad de su trabajo. Peor: para muchos es sabido que los integrantes del Tribunal Electoral de Morelos responden a intereses partidistas y emiten fallos en función de los intereses de sus superiores.

La sentencia de ayer, empero, limpia un poco su mala reputación y confirma lo que para todos era evidente: la incorporación de Yáñez Moreno a la cámara de diputados fue una aberración jurídica. Dentro del congreso sabían que tomarle protesta había sido un exceso que tarde o temprano sería revertido por una autoridad judicial, como sucedió, pero confiaban en la pasividad del TEE. Varios integrantes del parlamento externaron su desacuerdo con esta decisión porque sabían que era absurda, pero cedieron ante la posibilidad de que el G11 quedara políticamente debilitado. “A los Yáñez los compras fácilmente con dinero” fue el argumento que definió la votación.

Entendamos el contexto: la diputación que ocupó Juan José Yáñez, tío de los hermanos Lelos, corresponde al partido Morelos Progresa; el legislador finado no era quien encabezaba la lista de diputaciones plurinominales, el número uno era Julio Yáñez, pero su posición fue revocada también por el TEE porque falseó información para ocupar una curul que correspondía al sector indígena.

Cuando Julio Yáñez Moreno quedó fuera del proceso electoral su posición fue ocupada por su suplente, su tío, quien lamentablemente perdió la vida por causas naturales hace unas semanas. El segundo lugar en la lista de prelación del partido Morelos Progresa la ocupa Gabriela Marín y el tercero corresponde a Roberto Yáñez, quien derivado de un acuerdo político como G11 fue designado diputado de manera arbitraria en el pleno, no por una autoridad electoral.

En este punto vale hacer una reflexión: tomar la protesta al nuevo integrante del congreso morelense sí es una acción que concierne a los miembros de la legislatura, pero definir quién ocupa la curul vacía no es una decisión que corresponde a los diputados. Independientemente de los argumentos de paridad o cualquier otro razonamiento jurídico, a quien le toca definir eso es a una autoridad electoral.

La remoción de Roberto Yáñez como integrante de la legislatura puede modificar ligeramente la correlación de fuerzas internas si la nueva integrante del congreso se suma al bloque de la Cuarta Transformación, pero incluso en ese caso no veremos muchos cambios, porque la mayoría legislativa y los órganos de control sigue estando del lado del G10. En castellano: lo mismo que hizo el G8 cuando con sus votos trabaron algunas decisiones parlamentarias, ahora lo puede hacer el G10, para que todo se quede como está y sigan ellos maejando la cámara.

El fallo de los magistrados estatales no exime de responsabilidad a los diputados que votaron por la designación de Roberto Yáñez, corrige jurídicamente su falta, pero no resta culpa ni borra la mala imagen que deja el nombramiento de un personaje que es la representación viva de muchos vicios, perversiones y actos de corrupción que, además, legalmente nunca debió ser nombrado. Su incorporación a la cámara expuso hasta donde están dispuestos a llegar nuestros representantes populares en su lucha por mantener el poder.

Una vez que se ha ordenado al congreso tomar protesta a Gabriela Marín, el presidente de la mesa directiva Francisco Sánchez ha declarado que serán respetuosos de la decisión y convocarán a sesión para llevar a cabo la toma de protesta de la nueva integrante del parlamento. Lo único que falta, dijo, es que el congreso sea notificado, pero no existe ninguna intención de debatir u oponerse al fallo del TEE.

Sin curul que padrotear habrá que ver cuál es el destino de los hermanos Lelos en la cámara; recordemos que ellos llegaron con su tío desde que inició la legislatura y siempre ejercieron de facto el cargo de legisladores (Julio en particular); para nadie fue secreto que ambos tomaban las decisiones y cobraban lo que correspondía al diputado Juan José Yáñez. Julio y Roberto acudían a las reuniones parlamentarias, se sentaban en la mesa de las decisiones, opinaban y votaban a la par del resto de los representantes populares.

La muerte del diputado Juan José Yáñez no modificó en nada su forma de actuar, simplemente formalizó lo que ya hacían desde el principio. Ahora que los magistrados del Tribunal Estatal Electoral han revocado la diputación de Roberto no hay manera ni justificación para que los hermanos continúen dentro de la cámara, ni para que les sigan entregando los recursos que hasta ahora reciben.

Políticamente hablando no hay que esperar cambios mayores en la legislatura con la integración de Gabriela Marín como diputada, el control del congreso seguirá en manos del G10 y como se ven las cosas así seguirá en el futuro próximo, no importa que teóricamente proceda una rotación en la presidencia de la mesa directiva.

A los integrantes de la 55 legislatura morelense, a todos, les debería preocupar hacer algo favorable antes de que se les acabe el tiempo, algo que revierta la mala imagen que se han ganado a pulso y los ayude a trascender al periodo por el que fueron electos. Hablémoslo de forma pragmática: si no quieren que su paso por el poder legislativo marque el punto final de sus carreras políticas, tienen que aprovechar los meses antes de que inicie el proceso electoral para cambiar la percepción que de ellos tiene la sociedad.

Cuando arranquen las precampañas ya nada de lo que hagan o digan será tomado en cuenta.

  • posdata

El presidente municipal de Cuernavaca dio un golpe de autoridad al confirmar que Pablo Aguilar no regresaría como titular de la secretaría de desarrollo sustentable y servicios públicos del ayuntamiento; el ahora exfuncionario se separó voluntariamente del cargo luego de los hechos ocurridos en el Paseo Ribereño, cuando durante la reinauguración del parque el puente colgante colapsó y muchas personas cayeron al barranco, provocando lesiones de gravedad en varias de ellas.

Lo que en principio parecía un accidente producto del sobrepeso, posteriormente fue confirmado como un acto de negligencia, porque la dirección de protección civil municipal había advertido que no era posible abrir el paseo ribereño porque no garantizaba la seguridad de los paseantes y el puente colgante tenía fallas estructurales que representaban un riesgo. Pablo Aguilar y Humberto Paladino fueron informados y procedieron con el evento.

A pesar de su evidente responsabilidad, hace unas semanas los regidores panistas exigieron al presidente municipal la inmediata reincorporación de Pablo Aguilar como secretario; obvio: este sujeto forma parte del grupo cercano de los hermanos Martínez Terrazas, ocupaba una de las secretarías concedidas al Partido Acción Nacional (las otras las tienen Laura Hernández y Humberto Paladino) y a decir de personas allegadas al PAN era una pieza clave para los hermanos, porque era a través de él como se allegaban recursos económicos del municipio.

La decisión del presidente municipal no es cosa menor, porque independientemente de la responsabilidad del exfuncionario en los hechos, implica un manotazo político que marca la autoridad de José Luis Urióstegui y hace a un lado las presiones de un panismo que se ha convertido en una carga social, política y económica para el ayuntamiento.

Los siete primeros meses de administración capitalina no han sido sencillos para el abogado, aparte de la severa crisis económica municipal y múltiples problemas heredados, Urióstegui ha tenido que cargar con la mala imagen de la familia Martínez Terrazas y permanentemente debe contener el avasallamiento de una tripleta de tipos ambiciosos, torpes y abusivos. El peso de estos últimos, combinados con la falta de carácter mostrada por el alcalde ha causado más daño al ayuntamiento que la problemática operativa del día a día.

Precisamente por eso es importante la decisión de José Luis Urióstegui confirmando la separación definitiva de Pablo Aguilar, porque de manera contundente y frontal contraviene el deseo de los Terrazas, demuestra que su paciencia tiene límites y que en ayuntamiento Cuernavaca solo hay un presidente municipal.

Seguramente después de esto los panistas tratarán de presionar al alcalde o buscarán algún tipo de revancha personal y política; anticipando esta situación los amigos, colaboradores y aliados de José Luis Urióstegui tienen que cerrar filas con él y arroparlo para que la tripleta corrupta no lo vuelvan a hacer presa de sus intereses.

Los Terrazas son como el lobo Villalobos, pero en azul.

  • nota

Leo con interés la última columna de Gerardo Suárez, ahí relata lo ocurrido en la celebración del día del abogado. La postura del presidente Miguel Ángel Rosete parece haber sido imprudente, con comentarios fuera de lugar, referencias erróneas y un protagonismo propio de quien ansía ser tomado en cuenta.

Hace mucho que la Barra de Abogados de Morelos perdió el brillo que le caracterizaba, de unos años a la fecha esta organización ha venido a menos, se ha dividido y quedó como una de las tantas agrupaciones de chocolate que solo sirven para que sus integrantes se tomen fotos entre ellos y las suban a las redes sociales.

El evento de este año pudo haber sido diferente, ahí estuvo el gobernador, el alcalde capitalino y representantes de los poderes y de la clase política; el foro era ideal para que la barra de abogados fijara una postura interesante o propusiera algo que ayudara al gremio o a la entidad. En lugar de eso el evento se convirtió en una comedia en donde el presidente lució más como un standupero que como un líder.

¿Qué esperabas de alguien como Miguel Rosete? Me cuestiona un abogado afiliado a esa barra. ¡Francamente esperaba más!

  • post it

La historia me la cuenta una persona cercana a los hermanos Lelos, él es uno de los varios abogados a quienes Julio y Roberto Yáñez consultaron pocas semanas antes de que iniciara la 55 legislatura;

“Querían que su tío (Juan José Yáñez) les firmara una carta poder para que en su nombre tomaran decisiones, cobraran y votaran. ¿Están locos? ¿Es una broma verdad? ¡No!, mi tío ya aceptó firmarnos un documento para que actuemos en su nombre. ¡No se puede! Los cargos de elección popular son irrenunciables e intransferibles; ese tipo de poderes no aplica para lo que ustedes quieren.

  • ¿Y lo hicieron?
  • No, consultaron a varios abogados, antes y después de mí y todos coincidimos en que lo que pretendían hacer era una mamada. Al final no lo hicieron, pero vaya que lo intentaron.”

El mote de Hermanos Lelos no es casual, ni tampoco es equivocado.

  • redes sociales

Tras conocer el fallo de los magistrados electorales el presidente de la mesa directiva de la cámara de diputados Francisco Sánchez confirmó que el congreso acataría el fallo del TEE. El legislador pudo haber defendido la decisión legislativa de tomarle protesta a Roberto Yáñez, pero contrario a ello actuó de manera institucional, como pocas veces lo hacen nuestros políticos.

Un dato es llamativo sobre esta resolución: ningún miembro del parlamento local defendió a Roberto Yáñez, absolutamente nadie le expresó su apoyo, ni tampoco hubo comentarios favorables hacia su persona. Incluso la rueda de prensa que ofreció Yáñez fue solitaria y muy pocos medios expusieron la postura del ahora exdiputado.

En la vida se cosecha lo que se siembra.

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