¡Me dueles México! - Si las cosas fueran fáciles, cualquiera las haría.

En opinión de Alicia Vázquez Luna

¡Me dueles México! - Si las cosas fueran fáciles, cualquiera las haría.

Alguna vez alguien me dijo que la corrupción en Morelos era del tamaño de un dinosaurio. Me pregunte si era una metáfora por alusión a un personaje de la vida pública o una simple ocurrencia. La persona me dijo convencido de su afirmación que, para combatirla, se requerían muchos años para que llegará un meteorito y devastara a todo el Estado y acabara por extinguir a cualquiera que osara practicarla.

 

Me quede con esa aseveración.

 

Pasados los años, gobiernos van y vienen y todos prometen un cambio de política distinta a su antecesor. Los hechos confirman que las personas que hablan de corrupción no tienen una bendita idea de que se trata.

 

He escuchado mucho de la tolerancia cero, de combate a la corrupción e impunidad. Más nada me ha sorprendido para bien de los ciudadanos. Porque éstos son responsables de lo que acusáis.

 

Me hablaron de un sujeto que movía a la base social en búsqueda de combatir esas viejas practicas en quisquilladas en el poder, se manifestaba, gritaba, ofendía, señalaba a cualquiera y se agrupo con una serie de sujetos que fingían estar en contra de la corrupción e impunidad. Varios hombres de buena fe, lo arroparon y creyeron ingenuamente que sería una persona que impulsaría la lucha.

 

Paso el tiempo y no paso nada. Se fue a las estructuras del poder y como un falso profeta quedo en la memoria de los morelenses. Si, denunció todo lo que creía que podía denunciar, claro, solo cosas del pasado. Al final por “motivos personales y congruencia” renunció a su espacio cómodo de servidor público.

 

Decía mi abuelo no es lo mismo “Juan Domínguez, que no me chingues”, disculpe amable lector el francés.

 

Este personaje que solo quedó como falso profeta, renunció, se fue no sé a dónde, pero lo que, sí puedo decirles, es qué un tema tan complejo como es la corrupción y la impunidad, no lo podrá resolver ningún hombre con sus ideales o propuestas. Menos cuando se adhiere a intereses oscuros, obscenos, serviles, peor aún cuando la propia sociedad no esta dispuesta a salir del vacío y suciedad en la que se mueve.

 

¡No hables del pasado, sin dejar de observar el presente…así no tendrás futuro!

 

Es por ello, que me duele este México, que no aprende de su pasado. Ahí pretenda resurgir el falso profeta, con otros personajes de la vida pública. Ojalá haya aprendido que no bastan las buenas intenciones, no bastan las manifestaciones, si no reconstruyes a una sociedad entera.