Yo tengo otros datos - La representación popular; oportunidad

En opinión de Carlos A. Galicia Pineda

Yo tengo otros datos - La representación popular; oportunidad

Los panistas en caballo de hacienda

 

Desde que inició este siglo a la fecha han transcurrido veintitrés años. Durante todo este tiempo la ciudadanía ha elegido siete diputados locales de acuerdo a cada distrito. Es decir, que cada distrito local estuvo representado por un legislador, independientemente de las reformas electorales. Aun cuando el Congreso del Estado se integraba por treinta diputados.

Sin embargo, si usted le pregunta a algún ciudadano de un  distrito local, ¿cuál de los siete  diputados ha sido el mejor? ¿Qué diputado fue el que mejor trabajó? ¿Si tuvo comunicación y coordinación con ellos? Seguramente, no tendrían respuesta. No sabrían que responder, ni tampoco podrían hablar del trabajo legislativo que realizaron sus representantes populares.

Y todo esto, no tiene nada que ver con el partido político, porque si les preguntamos: ¿de los siete diputados que partido ha trabajado mejor? La respuesta sería la misma. No sabrían que decir. No es un problema partidista.

El problema es institucional de acuerdo al andamiaje jurídico y político. Es un diseño normativo que obedece al siglo anterior, que en la actualidad se requiere modernizar la representación popular. No se trata de regresar al pasado, aunque algunos panegiristas le siguen apostando a las viejas prácticas del régimen anterior. Haciendo políticas dadivosas, de apoyo, o ayuda, que sólo generan clientelismo. Y lo que producen es una dependencia y subordinación del representado  hacia el representante popular.

Hoy, la representación debe ser más activa, transparente y de coordinación entre los representados y el representante.

Pero además, el representante debe ya instrumentar y poner en marcha la democracia deliberativa y participativa. En el que el ciudadano por mérito propio pueda presentar reformas, modificación, así como también nuevas leyes a sus representantes populares para que estos, las estudien, analicen y en su caso se dictaminen, y se presenten al pleno. Obviamente con las modificaciones correspondientes. Se supone que el diputado cuenta con un equipo de especialistas en materia legislativa. Así mismo es conveniente que se establezcan mecanismos de comunicación con el representante, para informar de las actividades legislativas; es decir de las acciones que está realizando como diputado. A su vez, que el ciudadano pueda tener comunicación a través de una plataforma digital con su representante, por lo menos una vez al mes. Para que conozca de la situación de los ciudadanos y a su vez para que el ciudadano se entere de las acciones emprendidas.

De igual manera, se requiere que el diputado proponga, e implemente políticas públicas que coadyuven en la solución de la problemática en su distrito. No se requieren políticas de ayuda, dadivosas, que en lo único que sirven es para mitigar aún más la pobreza.  Como es llevar a las colonias “el mercadito” en el que venden productos, como huevo barato, carne y pollo y verduras. Ese tipo de políticas del momento, de circunstancia, siguen operando independientemente del partido político que representa el legislador. Es una práctica del viejo régimen que se sigue reproduciendo en la actualidad. Y lo más lamentable, es que se cree que con estas acciones, en verdad se está aportando a la solución de problemas.

En este sentido, el ciudadano debe tener cuidado al elegir al candidato a diputado para que lo represente, debe saber quién es la mujer o el hombre que tiene capacidad para llevar a cabo un buen trabajo legislativo; no es necesario que tenga experiencia, porque ese parámetro con mucha frecuencia es  el más solicitado para incursionar en el  ámbito político. La experiencia se adquiere con la práctica, y si un joven profesionista y preparado nunca ha participado en política, es obvio que no tenga experiencia, pero sí en cambio, está preparado para tomar las mejores decisiones. Así que la decisión está en la ciudadanía. Ya es tiempo de que se elijan a mujeres y hombres por su capacidad, preparación e incluso talento. No tanto, porque estén guapos o bonitas, sino porque se tiene la certeza de que son los más aptos.

Refilón.

La relección en Cuernavaca dependerá en gran parte de tres aspectos: uno el problema de seguridad pública, la basura y el desarrollo urbano, si el presidente municipal logra sortear estas demandas seguramente repetirá en el cargo. De lo contrario, los Cuernavacences estrenaran nuevo presidente municipal. Otra que viene en caballo de hacienda es la panista Catalina Verónica Atenco. En la  legislatura 54 fue diputada suplente, hoy es sindica municipal, y se espera que entre como regidora en la próxima administración, ya está en la lista anotada. Los panistas parafrasean con toda exactitud aquel viejo eslogan “ “si la leche es poca, al niño le toca”. Ellos lo cambiaron por; “si los cargos son pocos, a los mismo de siempre les toca”