Escala de Grises - Debanhi Escobar

En opinión de Arendy Ávalos

Escala de Grises - Debanhi Escobar

El recuento

El 9 de abril se comunicó la desaparición de Debanhi Escobar Bazaldúa, una joven de 18 años que había sido vista por última vez en Nuevo León. La información comenzó a viralizarse en plataformas digitales, lo que motivó a que las autoridades estatales se involucraran en la búsqueda de forma casi inmediata.

La Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León, familiares y amistades de Debanhi, así como elementos de la Fuerza Civil, binomios caninos y rescatistas se involucraron en las jornadas de búsqueda para recorrer el territorio. Tal fue el impacto a nivel nacional que estados como Coahuila, Durango y Tamaulipas también se unieron con el propósito de localizar a la joven.

Incluso, la Comisión Local de Búsqueda de Personas de Nuevo León anunció una recompensa de 100 mil pesos para quien brindara información relevante sobre el caso. La fotografía de Debanhi a un costado de la carretera se difundió por todos los medios posibles y, aún así, a pesar de los esfuerzos de su familia, el cuerpo de Escobar Bazaldúa fue localizado el 21 de abril en la cisterna del Motel Nueva Casilla, en el municipio de Escobedo.

Tras [presuntamente] realizar las pruebas pertinentes, el fiscal Gustavo Adolfo Guerrero reveló que la causa de muerte había sido un fuerte golpe en la cabeza. A partir de ese momento, Mario Escobar, padre de Debanhi, declaró que su confianza en la fiscalía y en las autoridades estatales había desaparecido; por lo que solicitó un segundo informe forense.

Los detalles de la autopsia privada gestionada por la familia se dieron a conocer el 13 de mayo y, según lo difundido por el diario El País, la joven de 18 años fue víctima de abuso sexual para después ser asesinada. Esos datos descartaron por completo la hipótesis oficial, que señalaba un posible accidente. A partir de ese momento, el rumbo de la investigación cambió.

Las irregularidades

La negligencia por parte de las autoridades quedó expuesta por el mismo Mario Escobar, quien reclamó que su hija fuera encontrada 13 días después en una zona que ya había sido inspeccionada. Las irregularidades en el caso resultaban cada vez más evidentes. Tras los constantes señalamientos en contra de los tres niveles de gobierno y la fiscalía, el primer día de julio, autoridades mexicanas exhumaron el cuerpo de Debanhi Escobar para aclarar la causa de su muerte.

De acuerdo con el reporte oficial, peritos del Servicio Médico Forense (Semefo) acudió al cementerio ubicado en Galeana, en Nuevo León. El padre de Debanhi declaró que su único objetivo era encontrar la verdad. Y es que, aunque la necropsia oficial determinó que la joven había fallecido de un golpe en la cabeza, no se ha logrado esclarecer su origen.

Al respecto, el gobierno federal confirmó que el objetivo es homologar los criterios forenses y aclarar lo ocurrido desde el 8 hasta el 21 de abril. Por su parte, Mario Escobar ha externado que la exhumación no debió ocurrir si, en primera instancia, se hubieran hecho las cosas bajo los protocolos correctos: “Queremos creer nuevamente en la Fiscalía, en las autoridades y que se encuentre la verdad”, declaró.

¿La verdad?

La nueva necropsia al cuerpo de Escobar Bazaldúa descartó que su muerte fuera por sumersión en el agua. Según la investigación realizada por especialistas del Instituto de Ciencias Forenses de la Ciudad de México (INCIFO) y por José Mario Nájera Ochoa (perito independiente), Debanhi murió de asfixia causada por sofocación.

Además de ese hallazgo, el documento indicó que no hay evidencias de lesiones o heridas provocadas por violencia sexual. Del mismo modo, se informó que el feminicidio (perspectiva desde la que se continúa investigando) de Debanhi pudo ocurrir entre tres y cinco días antes de que fuera localizada.

Mientras tanto, la familia Escobar Bazaldúa continúa luchando en contra del sistema completo para esclarecer lo ocurrido con Debanhi y, aunque sus padres agradecen la labor del personal involucrado, han asegurado que seguirán presionando a las autoridades con tal de mantener los avances que se han obtenido hasta ahora.

La violencia

El caso de Debanhi Escobar se ha convertido en una muestra irrefutable de la violencia que se vive en nuestro país. Además de exponer la negligencia de las autoridades involucradas en la investigación (algunas ya destituidas), también se ha evidenciado la poca capacidad que tiene el Estado para abordar casos con perspectiva de género.

Desde el primer momento en que se dio a conocer la hipótesis de la fiscalía, resultaba absurdo pensar que Debanhi había muerto a causa de un accidente. Ahora, a tres meses de su feminicidio, no existen palabras suficientes para expresar la urgencia de encontrar la verdad o la necesidad de que se garantice la justicia.

Urge que el Estado acepte su complicidad en la violencia de género —porque una inacción de esa magnitud conlleva una gran responsabilidad— y comience a implementar estrategias efectivas que prevengan más casos como el de Debanhi o como los once feminicidios que ocurren cada día en el país.

La reparación del daño será insuficiente siempre que no se garantice la no repetición. Las investigaciones serán ineficientes si no se abordan con perspectiva de género. Los esfuerzos por parte del gobierno federal continuarán tachándose de ineficaces cada vez que el único objetivo sea cerrar el caso y archivarlo.

En caso de que usted no lleve la cuenta, permítame contarle que la presente Escala de Grises es la sexta en donde aparece el nombre de Debanhi Escobar y le aseguro que, en caso de ser necesario, no será la última. Desde esta trinchera se seguirá escribiendo su nombre hasta tener la certeza de que su feminicidio no quedará impune.

¿Y la justicia?

arendy.avalos@gmail.com

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