Serpientes y escaleras - ¿Ganará Morena el 2024?

En opinión de Eolo Pacheco

Serpientes y escaleras - ¿Ganará Morena el 2024?

Refrendar el triunfo en Morelos es más difícil de lo que parece.

 

¿Ganará Morena el 2024?

La semana pasada el alcalde de Jojutla Juan Ángel Flores Bustamante hizo un nuevo llamado a la unidad obradorista, la convocatoria del edil es la más sensata, sincera e inteligente hasta ahora, porque reconoce que su partido no tiene asegurado el triunfo en la próxima elección: “La gente en Morelos está despierta y valora el trabajo”. Si los morenistas se pelean, pueden perder la gubernatura.

Analicemos algunas cosas el entorno de la sucesión del 2024 para entender la reflexión del jojutlense:

 

  1. La fama de los gobiernos estatales es determinante en la elección, en las urnas los votantes toman en cuenta el desempeño de las administraciones salientes y la imagen de los gobernantes que se van. Es ahí donde se paga o se cobra lo hecho a lo largo de seis años, es cuando se refleja el trabajo de comunicación y donde los candidatos cargan el peso de las administraciones salientes.
  2. La fuerza de los partidos no es suficiente para ganar cuando los gobiernos son malos; varias veces los partidos punteros han perdido en la campaña porque sus candidatos no son capaces de darle la vuelta al descrédito de los gobernantes pasados. Así le sucedió al PRI en el año 2 mil con Carrillo Olea, al PAN en el 2012 con Marco Adame, al PRD en el 2018 con Graco Ramírez y a Morena en el 2021 con Antonio Villalobos. Cuando el trabajo y la imagen de los gobiernos salientes no es buena, el partido se divide y en campaña no hay buenos candidatos, el resultado es la derrota en las urnas, no importa cuantos puntos aporten las siglas.
  3. Los números de morena en el 2018 y en el 2021 muestran claramente el panorama: con Andrés Manuel López Obrador como candidato a la presidencia y un ambiente favorable al abanderado nacional de la 4T no importó el nombre, perfil o imagen del resto de los candidatos, cualquiera que en ese momento compitiera bajo las siglas de Morena iba a ganar y así sucedió, aunque el costo de impulsar figuras sin capacidad, sin experiencia y sin moral provocó una debacle tres años más tarde. En Morelos en el 2018 Morena ganó 12 de 12 diputaciones y la mayoría de las presidencias municipales; el 2021 la historia fue distinta: el Movimiento de Regeneración Nacional obtuvo el triunfo en solo 6 de las 12 diputaciones locales y perdió más de la mitad de los ayuntamientos que gobernaba, incluyendo la capital. Dos aspectos más en este punto: en el 2024 Andrés Manuel López Obrador ya no estará en la boleta y los últimos años de una administración son los más complicados y de mayor desgaste.
  4. Observemos la historia desde otro ángulo: en el 2012 con la ola electoral que generó la candidatura de Enrique Peña Nieto el triunfo del PRI en Morelos parecía seguro; y no se podía pensar diferente: tres años antes y con el peñismo en boga ya se vislumbraba el regreso del PRI con el carro completo que obtuvieron en el congreso local y la victoria en la mayoría de los ayuntamientos, incluida Cuernavaca. Los priístas estaban seguros de que ganarían y por ello no se preocuparon por la unidad ni por el perfil del candidato: se pelearon, dividieron al partido y postularon al peor personaje que tenían. La campaña del 2012 arrancó con una ventaja de 15 puntos a favor del Partido Revolucionario Institucional y en 45 días de campaña el PRI perdió por once. Un ejemplo más: en el 2021 Morena inició el proceso electoral en Cuernavaca con 17 puntos arriba de su más cercano competidor; la campaña de Jorge Argüelles fue tan mala que al final lo que parecía imposible sucedió: perdió por más de diez mil votos contra José Luis Urióstegui.

 

El llamado del alcalde Juan Ángel Flores a la unidad morenista es el más sensato que se ha hecho, porque se sustenta en hechos; antes hemos visto la declaración de otros personajes que llaman a la unidad, pero se trata de expresiones vacías, sosas, únicamente para cumplir con la forma y sin la verdadera intención de que las cosas mejoren.

“Morena no ganará solo por la marca, la ventaja que tenemos en las encuestas no se reflejará en automático en las urnas”, dice uno de los alcaldes con más reconocimiento en la entidad. Y añade: la gente de Morelos está despierta, valora y califica el trabajo de sus gobiernos; Juan Ángel Flores es de los pocos morenistas que tienen claro el panorama, que tienen memoria electoral, que entienden que una ventaja estadística no es garantía de nada y que sabe que la unidad interna es determinante en el resultado.

La convocatoria a las cabezas de los dos grupos que sobresalen en el obradorismo morelense es oportuna y debe ser escuchada; aunque no se trate de las figuras con más reconocimiento o rentabilidad, Ulises Bravo y Rabindranath Salazar representan dos posiciones opuestas en el partido. El movimiento obradorista de Morelos se dividió luego de la elección interna y el partido se descompuso con la llegada de una nueva camada de personajes que dicen ser simpatizantes de la Cuarta Transformación, pero no tienen nada en común con el proyecto de nación que impulsa el presidente de México, ni con la forma como actúa Andrés Manuel López Obrador. Son, para identificarlos con claridad, los morenistas y los neomorenistas.

El problema para la 4T es que están en el mismo lugar y comparten el mismo destino; el apoyo del ejecutivo federal al gobernador y el impulso que ha dado el dirigente nacional de Morena a Ulises Bravo no deja duda: en Morelos el rostro del obradorismo lo representa Cuauhtémoc Blanco. ¿Qué hacer ante ello?

Juan Ángel Flores es un personaje sensato en esta historia, fue prudente en la elección interna y se ha mantenido en la misma postura luego de que se conocieran los resultados; el alcalde de Jojutla no ha tomado partido y por el contrario, ha sido insistente en su llamado a la concordia. Juan Ángel Flores es un aspirante a la candidatura al gobierno de Morelos en el 2024 y como tal entiende que la posibilidad de ganar para cualquiera que compita bajo las siglas de la 4T está directamente relacionada con la capacidad que tengan los morenistas para unirse.

En la mesa de la sucesión hay varios aspirantes a relevar a Cuauhtémoc Blanco, está Víctor Mercado y recientemente, dicen, también ha alzado la mano Ulises Bravo; frente a ellos aparecen los alcaldes Juan Ángel Flores y Rafael Reyes, la directora de la Lotería Nacional Margarita González y fanático del boxeo Rabindranath Salazar. Cualquiera de ellos podría ser nominado y todos, no importa de quien se trate, cargará en campaña con la imagen del gobernador y con el costo de la división interna.

Pocas figuras dentro de la carrera gubernamental se han mantenido prudentes, Juan Ángel Flores es uno, lo mismo que Víctor Mercado y Margarita González; el reto es que los demás entiendan la importancia de tranquilizar las cosas y que solo juntos pueden lograr el objetivo, porque su reto más grande en el 2024 no está en obtener la postulación, sino en lograrla sin romper a Morena.

Tan claro como lo dijo el de Jojutla: la marca no gana sola.

  • posdata

La noticia del encarcelamiento del exalcalde de Cuernavaca Antonio Villalobos y tres integrantes de su cabildo ha encendido las luces de alarma en muchos espacios de la vida política local. La actuación de la Fiscalía Anticorrupción ha dejado de ser insulsa y muestra que sí es capaz de alcanzar a figuras que parecían intocables.

En la historia de corrupción municipal hay muchas cosas que contar, hay personajes que cometieron actos de corrupción y que se enriquecieron de manera inconcebible, otros que aún sin haber participado de robo colectivo forman parte de la trama por su responsabilidad legal u omisión. Incluso hay otros que sin estar en la nómina o haber ocupado cargo alguno pueden salir embarrados por señalamiento, es decir, sí alguien toma el criterio de oportunidad y los señala como parte de las acciones ilícitas.

En el primer paquete de órdenes de aprehensión dictado por un juez estuvo el alcalde y dos regidores: Antonio Villalobos Adán, Gerardo Güemes Manzo y Anayeli Rodríguez Gutiérrez; unas horas más tarde la autoridad judicial ordenó cárcel preventiva para un tercer integrante del cuerpo edilicio, Jesús Martínez Dorantes. Y podrían venir más detenciones, entre ellas la de la síndico Marisol Becerra, quien legalmente fungió como representante el municipio en muchas decisiones.

Hasta el momento hablamos solo de una carpeta de investigación, la que refiere el desvío de 9 millones de pesos del Sistema de Agua Potable cuya sanción a los imputados podría alcanzar una pena de hasta 13 años de cárcel; pero faltan 32 denuncias más que representan un quebranto superior a los cien millones de pesos y en las cuales aparecen los nombres de más funcionarios del gobierno municipal y personajes que estuvieron muy cerca del edil.

El fiscal Juan Salazar podría darle un giro a la historia si planteara que los ilícitos cometidos en el anterior gobierno de Cuernavaca encuadran en las leyes contra la delincuencia organizada, porque en ellos participaron varias personas. Si la fiscalía anticorrupción morelense lograra consolidar esta hipótesis, complicaría las cosas a los acusados y sentaría un precedente en este tipo de acciones en Morelos.

El encarcelamiento de uno de los personajes políticos más repudiados de los últimos tiempos representa un logro importante del fiscal estatal anticorrupción; un solo hecho no borra las dudas que existen por la supuesta protección a otros políticos acusados, pero sí merece un reconocimiento porque actuó con firmeza y logró lo que hace mucho (¿nunca?) se había visto en Morelos.

 

 

  • nota

Políticamente hablando el encarcelamiento de Antonio Villalobos puede convertirse en un punto más en contra del coordinador de política y gobierno de la presidencia de la república; cuentan los enterados que en una de las denuncias interpuestas aparece el nombre de Miguel Lucia Espejo, señalado por los exescoltas del Lobito de ser quien coordinaba el flujo de efectivo y se hacía cargo de los portafolios llenos de dinero que cotidianamente salían de la comuna.

¿Qué pasaría si en el proceso en curso contra el expresidente municipal de Cuernavaca reaparece el nombre del operador político de Rabindranath Salazar? Porque no es lo mismo que lo mencionen cuando el imputado está libre y en funciones y se puede decir que se trata de “ataques políticos”, que revivir esa declaración ahora que Antonio Villalobos se encuentra en una celda del penal de Atlacholoaya.

Ojo: de cara a una sucesión todo se vale.

  • post it

Antes de irse Graco Ramírez armó una poderosa estructura jurídica y judicial para protegerse; independientemente del objetivo político personal que buscó el tabasqueño, hay que reconocer que creó dos fiscalías muy poderosas, con autonomía y facultades para actuar. Villalobos es hoy un ejemplo de ello.

La FEEC es una institución que puede hacer mucho contra la impunidad y contra la corrupción en Morelos; si Juan Salazar se decide, pueden poner un alto a los abusos y llevar ante la justicia a quienes han abusado o están abusando de los recursos públicos. Hacerlo lo volvería un personaje popular entre la ciudadanía.

Con sus acciones legales, además, la FECC puede poner acabar con muchas aspiraciones electorales de quienes ya están pensando en el 2024.

Simple: quien esté bajo proceso o inhabilitado no puede competir.

  • redes sociales

El congreso local designó a la maestra Adriana Pineda como nueva magistrada del Tribunal Unitario de Justicia para Adolescentes. Pineda Fernández encabezaba la Fiscalía Especializada en Delitos de Alto Impacto, lo que antes se conocía como Fiscalía Antisecuestros.

Como fiscal Adriana Pineda se ganó el reconocimiento por su profesionalismo, su capacidad e incuestionable probidad. Sin duda realizará un buen trabajo en su nueva encomienda.

El reto queda para quien ocupe la silla que deja vacía.

 

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