Sector Salud toma acción contra violencia de género
En el marco del Día Naranja, que se conmemora cada 25 de mes para sensibilizar y actuar en contra de la violencia hacia mujeres y niñas, la Secretaría de Salud, a través de Servicios de Salud de Morelos (SSM), reafirmó su compromiso de impulsar estrategias que fortalezcan la prevención, detección oportuna y atención integral en situaciones de violencia de género.
Miriam Gómez Sandoval, responsable estatal del Programa de Prevención y Atención de Violencia Familiar y de Género, subrayó que desde SSM se trabaja en coordinación con diferentes instancias para garantizar que quienes enfrenten un entorno de riesgo accedan a servicios médicos, psicológicos y jurídicos en espacios seguros, confidenciales y con perspectiva de género.
“Cada día 25 recordamos que la violencia no es normal ni debe aceptarse. Desde Servicios de Salud de Morelos redoblamos esfuerzos para prevenirla, atenderla y erradicarla, generando conciencia social y ofreciendo acompañamiento cercano a las mujeres y niñas que lo necesiten. Construir un Morelos libre de violencia es una tarea colectiva en la que todas y todos debemos participar”, enfatizó.
Como parte de la red de apoyo, Morelos cuenta con las Unidades de Especialidades Médicas “Centro de Salud y Género” (SyGUE), ubicadas en Cuernavaca; Tetelcingo, Cuautla; Zacatepec y Temixco. En estos espacios se brinda atención clínica, apoyo en salud mental y canalización a instituciones de procuración de justicia, con un enfoque integral que prioriza el bienestar y la seguridad de cada usuaria.
Cabe señalar que en lo que va de este año, se han otorgado más de tres mil atenciones a víctimas de violencia, además de la incorporación de 96 mujeres en grupos de reeducación para víctimas, lo que refleja la voluntad institucional de ampliar la cobertura, mejorar la calidad de los servicios y garantizar procesos de acompañamiento especializados para la recuperación física y emocional.
Servicios de Salud de Morelos invita a quienes requieran apoyo a comunicarse a la línea 777 314 52 51, disponible de lunes a viernes, de 08:00 a 16:00 horas, donde personal capacitado ofrece orientación inmediata. Con estas acciones, el Gobierno del Estado de Morelos ratifica su compromiso de construir entornos más seguros, equitativos y libres de violencia.
En México, se han logrado avances legislativos y se han implementado diversas políticas y programas para combatir la violencia de género en los últimos años. A pesar de estos esfuerzos, el problema persiste y los desafíos son considerables. Estos avances abarcan desde la reforma de leyes hasta la creación de mecanismos de atención y la participación de la sociedad civil, aunque la aplicación efectiva de estas medidas sigue siendo un reto. La lucha contra la violencia de género se ha convertido en una prioridad en la agenda pública, impulsada en gran medida por el movimiento feminista y las organizaciones civiles.
Avances Legislativos y Creación de Instituciones
En los últimos años, el marco legal mexicano ha sido fortalecido para enfrentar la violencia de género. La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia ha sido reformada y adicionada para incluir nuevas formas de violencia, como la violencia política. Se han mejorado los mecanismos para otorgar órdenes de protección, haciéndolas más accesibles y duraderas para las víctimas. Además, se han creado y fortalecido instituciones clave como la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (CONAVIM), encargada de coordinar las políticas públicas en la materia. Un paso significativo ha sido la incorporación del concepto de violencia familiar y violencia a través de interpósita persona como causales para procesos legales como el divorcio y la pérdida de la patria potestad.
La Alerta de Violencia de Género
Uno de los mecanismos más importantes implementados es la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM). Este mecanismo, que se activa en territorios donde la violencia feminicida y la inseguridad para las mujeres han alcanzado niveles alarmantes, obliga a los gobiernos estatales y municipales a tomar acciones urgentes y extraordinarias. Aunque su implementación ha sido objeto de críticas por su lentitud y falta de efectividad en algunos casos, ha servido para visibilizar la problemática y presionar a las autoridades para que actúen. Actualmente, hay 35 procedimientos de Alerta activos en 26 entidades federativas, lo que demuestra la gravedad de la situación en el país.
Programas y Políticas de Atención
El gobierno ha puesto en marcha diversos programas para la atención, prevención y sanción de la violencia contra las mujeres. Destacan iniciativas como el Programa Integral para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (PIPASEVM), que establece estrategias prioritarias y acciones concretas para los tres órdenes de gobierno. Además, existen programas de apoyo a instancias de mujeres en las entidades federativas, subsidios para la red de refugios para mujeres en situación de violencia y sus hijos, y programas de apoyo económico para fortalecer la autonomía de las víctimas. Estos programas buscan ofrecer una respuesta integral que no solo atienda la emergencia, sino que también promueva la autonomía y el bienestar a largo plazo de las mujeres.
La Participación de la Sociedad Civil
La sociedad civil ha jugado un papel fundamental en la lucha contra la violencia de género en México. Organizaciones y colectivas feministas han sido la principal fuerza impulsora de los cambios legislativos y sociales. A través de la denuncia, la movilización y la exigencia de justicia, han mantenido el tema en el debate público y han presionado a las autoridades para que actúen con mayor contundencia. Muchas de estas organizaciones ofrecen servicios de primera línea, como asesoría legal y psicológica, y operan refugios para mujeres que huyen de situaciones de violencia, a menudo supliendo las deficiencias del Estado. La colaboración entre el gobierno y la sociedad civil es crucial para una respuesta efectiva, aunque no está exenta de tensiones y desafíos.