Cuando sea demasiado tarde

En opinión de Gabriel Dorantes Argandar

Cuando sea demasiado tarde

Libramiento de Cuernavaca

 

Perdonen ustedes que no lo llame “Paso Exprés Tlahuica” como le pusieron hace unos años. El nombre me parece una imbecilidad y la obra es un monumento a la corrupción. Se proyectó en mil millones de pesos, y al final salió en más del doble. Gobierno Federal invirtió más de 2 mil millones de pesos mexicanos en 14 kilómetros de carretera. Así como usted lo lee, ésa fue la cantidad. Para tratar de dimensionar el tema, el déficit presupuestario de nuestra Universidad Autónoma del Estado de Morelos ya excedió los mil millones de pesos (la mitad), y no tiene para cuándo resolverse. Debe usted considerar que esos 14 kilómetros han sido un punto negro de la movilidad interurbana desde hace más de dos décadas, ocupando constantemente un lugar en los 10 tramos más peligrosos de las carreteras del país. Lo único que consiguieron con esta “inversión” fue aumentar la accidentalidad y la mortalidad de los conductores que transitan por esta vía (además de forrarse los bolsillos de dinero malhabido).

Esta semana salió a relucir un desperfecto más de dicha obra. Se abrió una grieta entre la carpeta asfáltica y uno de los muros que contiene al soporte de la vía, deduzco que producto de las lluvias. Éste es uno más de los desperfectos ocasionados por una obra mal proyectada, mal planeada, mal realizada y en general mal ejecutada. Sólo su construcción le cobró a la sociedad morelense una treintena de vidas, entre conductores, peatones y trabajadores de la construcción. Desconozco la cifra exacta de la mortalidad en accidentes de tránsito sobre este tramo (si es que se conoce), pero basta observar la superficie de los muros de contención para poder determinar que la accidentalidad es constante, y que hay puntos en específico en los que ésta es mayor.

Hace dos años, dos morelenses perdieron la vida en un hecho que le dio la vuelta al mundo, el afamado “socavón”. Al parecer, muchos tramos de la obra están construidos con la misma lógica: erguir muros a los lados de la carretera, llenar el espacio que hay entre ellos con tierra, y cubrirlos con una carpeta asfáltica. Esto se hizo con la esperanza de que la obra soportara el cambio de sexenio. Como siempre, que sea el siguiente pelmazo en turno que atienda la problemática subsecuente. Pues dicho y hecho. Corren ya más de dos años que se inauguró la obra, ya llegó el siguiente pelmazo en turno, y hemos tenido que aprender a vivir con las “imperfecciones de la obra”:

  • la carpeta asfáltica no es pareja en toda su superficie,
  • los carriles no tienen la misma anchura a lo largo de todo el trayecto,
  • a veces hay 5 carriles, a veces 3 y a veces 2,
  • rastrillaron la superficie de la carpeta para “mejorar el peralte”, lo cual ocasiona que no se pueda mantener el control del vehículo apropiadamente,
  • las protecciones de ambos lados de la vía invaden los propios carriles,
  • algunos de los puentes peatonales no vienen de ninguna parte, o no llegan a ninguna parte, y cuando lo hacen caen directamente sobre el flujo vehicular (aunque usted no lo crea, ver las imágenes anexas),
  • los puentes que cruzan por encima del libramiento fueron adquiridos prefabricados, o no se midieron sus necesidades infraestructurales antes de su adquisición,
  • pusieron el puente que iba en el cruce de Las Águilas en el cruce de Palmira, y viceversa (por eso el cruce de las Águilas hace agua cuando llueve y el de Palmira mide dos metros de ancho menos de lo que debería medir),
  • muchos de los revestimientos de los costados de la vía fueron colocados precariamente (aplanaron directo sobre la tierra)
  • muchas casas yacen a menos de 30 centímetros del flujo vehicular,
  • algunas casas tienen acceso directo a la vía (que es federal),
  • los muros de contención no son completamente paralelos a los carriles (es como si los hubieran dibujado a mano),
  • algunas protecciones de metal tienen los pernos expuestos con dirección a la vía,
  • las coladeras se están desmoronando, hundiendo, o han sido robadas,
  • hay elementos de construcción metálicos (varillas, pernos, rejas y coladeras) que están expuestas y apuntan hacia la vía,
  • etc., etc., etc. (vamos, por mencionar algunos).

Así es como un ciudadano de a pie, manifiesta su inconformidad por el abuso, la corrupción, la ineptitud, y la incompetencia de personajes como Graco Ramírez (el Pequeño), Gerardo Ruíz Esparza (el Richard Gere), y Enrique Peña Nieto (el burro de burros), por mencionar algunos. La voracidad y avaricia de los políticos mexicanos ha transformado el aparato de gobierno en una trituradora de carne que por un lado produce dinero y por el otro escurre sangre y muerte.A continuación anexo algunas imágenes que su servidor ha ido recolectando a lo largo de los años, con el afán de documentar la ineptitud de este gobierno. Si la vida y el desgobierno me lo permite, más adelante les presentaré más información y más imágenes de más desperfectos que ya hay, y de muchos más que irán apareciendo con el tiempo.

Empecemos con un puente peatonal cuya bajada yace directamente sobre la vía (por si no lo creía).

 

Así es, yace directamente sobre la vía.