El Regional

Opinión

| Sergio Dorado
2018-03-13

El domingo pasado, las dos coaliciones que contienden por la gubernatura del estado de Morelos tuvieron sendas verbenas. La coalición de los “prietitos”, como los llamaría el presidente nacional del PRI, llegó al IMPEPAC temprano para vitorear el arribo de Cuauhtémoc Blanco, quien dice no temer a la denuncia de los contrincantes respecto a la firma de un contrato por 7 millones de pesos que los hermanos Yáñez, dueños del PSD, le dieron mediante contrato firmado, para convencerlo de que fuera el candidato de ese partido por la presidencia municipal en 2015. Pero esa es otra historia, si acaso a la autoridad electoral se le ocurre prohibir la candidatura del Cuauh. ¿Quién sabe cómo reaccionarían las “Águilas”?

            Como ha de suponer usted, el discurso del futbolista en el IMPEPAC no varió en cuanto a profundidad y cortedad de propuesta desde el 2015, pues su inexistente preparación académica no le permite hilar más de tres palabras y no hay  muchas conjunciones en su repertorio lingüístico. Pero para un ídolo, eso basta. Así como es su caso, un ignorante puede llegar a los primeros puestos si la gente lo quiere, y a él, en el mundo de las patadas, mucho se le quiere. Por ello, un grupo de “prietitos” llegó al IMPEPAC con el ímpetu desbordado para ver y acaso tocar al Cuauhy constatar si el jorobado es de verdad o es de plástico. A eso le apuesta la coalición morenista, al amor de la gente por uno de los futbolistas más famosos y reconocidos de México. Con la ventaja incluso de no tener que darse a conocer en cualquier rincón de México porque todo mundo conoce a Cuauhtémoc.

Algo similar pasó en la coalición adversaria, la del gobernador Graco Ramírez, quien juntó más gente que la de la fiesta de Cuauhtémoc. Allá hasta baile hubo, y cocteles de fruta. Rodrigo Gayosso Cepeda, quien desde el domingo se hace llamar “Gayo” Gayosso (el que no dobla el pico como el Cuauhtémoc siendo “Águila” mítica que desciende; ese sí puede desplomarse y hasta estropear con la córnea el adoquín del Centro Histórico. “Gayo” Gayosso llegó con porra más amplia al IMPEPAC para su registro como candidato por el continuismo estatal. Y de ahí, con sus amigos y funcionarios públicos simpatizantes u obligados, se fueron al World Trade Center de Xochitepec por los cocteles sanos y la convivencia partidaria, donde los amarillos celebraron en serio.

            Al “Gayo” se le ve más fornido económica y políticamente en tanto que los recursos y el apoyo estatal al güero saltan a la vista. Y eso que el perredista lleva más de dos años de campaña comprando gorras, banderas, tortas y voluntades a “cañonazos” más explosivos que los de Álvaro Obregón. Y todavía le sobra la mayoríade los dineros para la campaña oficial, que empieza en abril. Por eso no hay problema; por el lado de los recursos, no hay bronca. Todo está previsto. Hasta ahora solamente se ha mostrado el recurso de la precampaña y la inter-campaña azteca; pero en el plan Maestro,a la hora de la verdad, el mayor recurso relucirá para abril.Ahí es donde se verá el verdadero músculo económico del gobernador y el poder de adquisición.

            (La verdad es que los demás candidatos, como Jorge Meade Ocaranza, Alejandro Vera Jiménez, Víctor Caballero y los demás, están más opacos que un espejo en  baño sauna. No es por menospreciarlos, pero a lo lejos no sedistinguen. A Jorge Mead, a pesar de ser candidato del que fuera  el partido hegemónico más penetrante de México por cerca de un siglo, no se le ve por dónde haga cosquillas al “Águila” o  al “Gayo”.La pelea será entre las dos aves: El “Aguila” y el “Gayo” Gayosso).

            El discurso del “Gayo” es más educado que el del “Águila”, por cierto, aunque tampoco llega a la distinción suprema si no se quiere exagerar, pero al menos se ve preparación antes de expresar sandeces públicamente. En el World Trade Center, Graco, a través de su hijastro Gayosso, apuesta por una sociedad más justa y fortalecer la beca salario, el mando único y todo lo que según el gobernador se ha hecho con excelencia, en el afán utópico tanto de “Gayo” Gayossocomo de Graco Ramírez por la transformación de un Morelos en potencia eterno.

            El discurso de Cuauhtémoc Blanco, en cambio, todavía no ha sido descifrado. Es de alguna manera inextricable en el escenario político. Hay psicólogos que ya han entrado en apuesta por tantear porqué no habla cuando debe y dice palabrotas cuando no, si para ser político hay que ser parlachín. Pero el “Águila” que desciende le tiene pavor al micrófono y es su caso, caso insólito. Por eso los curiosos nos mantenemos a la expectativa para ver cómo será el debate entre “Gayo” Gayosso y el “Águila” de Coapa. ¡Qué padre! Aunque los morelenses también sufrimos, no crea, pues no hay muchas opciones en la boleta y ya necesitamos respirar en Morelos.



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