El Regional

Opinión

Isaías Cano Morales |
2017-05-18

El día 15 de mayo se celebra el Día del Maestro. Datos consultados dejan asentado que el Presidente de la República Don Venustiano Carranza fue quien instauró esta efeméride en virtud de la iniciativa que los diputados Coronel Benito Ramírez García y el Dr. Enrique Viesca Lobatón, enviaron al Congreso de la Unión, siendo aprobada el 27 de septiembre de 1917, teniendo lugar la primera celebración de lo que se conoce hoy como El Día del Maestro  el 15 de mayo de 1918.

Falta un año para cumplirse el Primer Centenario en que los maestros y maestras de  México son motivo de reconocimiento concretándose en diversos actos de diversa índole en la actualidad, desde ceremonias oficiales encabezadas por el mismo Presidente de la República, autoridades de la SEP, así como de representantes del SNTE, teniendo lugar la entrega de diplomas, medallas y premios económicos a docentes con años de antigüedad en el servicio. Es común también que asociaciones o Comités de Padres de Familia y los mismos alumnos se ocupen de festejar a los mentores, siendo estos eventos más cordiales y auténticos tratándose del cariño, aprecio y reconocimiento que se muestra a los festejados.

Es de advertirse que conforme han pasado los años y con ello, el agravamiento de la conflictiva política y social que sufre el país, presente en todos los órdenes dentro y fuera de las comunidades escolares, motivo que ha trastornado a la misma educación que reciben los educandos, así como la convivencia inter escolar y el entorno en que las escuelas funcionan.

Dentro de este cuadro poco estimulante, los maestros han visto menguada su imagen y como resultado, las celebraciones del Día del Maestro han venido a menos en términos de respeto, autenticidad y de verdadero reconocimiento a los mentores. Como que los maestros han venido perdiendo autoridad, presencia ética, y los valores mismos que caracterizaban en otros tiempos a un magisterio que proyectaba admiración, afecto y cariño quizá porque era un magisterio más comprometido con su trascendente labor de educar no solo en el ámbito de la propia escuela, sino dentro de la misma sociedad.

Si agregamos a esto que los mismos funcionarios del sector educativo y organizaciones políticas de derecha, que pugnan por el mayor avance la privatización de la educación, hallándose entre sus tácticas un despliegue mediático encargado de desprestigiar y descalificar la labor del maestro mexicano tachándolo con calificativos ofensivos y denigrantes intentando culparlo del deterioro grave por el que atraviesa la educación, con ello la figura del maestro ha sufrido descalabro ante una sociedad fácilmente manipulable a través de los medios afines a la derecha y al gobierno. Y refiriéndose a estos, el federal y estatales, no se había visto en tiempos recientes un embate tan despiadado contra los maestros que defienden sus derechos y conquistas laborales, lesionados por culpa de la imposición de una reforma educativa, descalificada por el grueso del magisterio nacional y por sectores de la sociedad, y que en reciente foro de la UNAM ha sido señalada por eminentes investigadores y académicos como engaño, mito y fraude.

¿Qué pudo haber sido motivo de festejo o celebración para los maestros y maestras el pasado 15 de mayo, si hoy como nunca se ven acosados y reprimidos administrativa y laboralmente por autoridades de toda laya de la SEP cuyo titular, Nuño, (que no sabe “ler”) navega en aguas profundas del desprestigio? ¿Qué pudieron festejar los mentores ante el clima laboral  de intimidación y amenaza que experimentan sin que su órgano sindical los defienda, porque el dirigente nacional Juan Díaz de la Torre es un fiel obediente de las disposiciones de la SEP?, ¿Qué pudieron festejar 24 maestros(as) de Morelos que llevan más de un año cesados, solo por no estar de acuerdo con disposiciones como la evaluación, a todas luces injusta e inoperante, así como mal aplicada e inútil para remediar la deficiente calidad educativa.

El pasado 15, Día del Maestro, en repudio a festejos oficiales, plenos de verborrea de Peña Nieto y gobernadores como el de Morelos, miles de maestros de varias entidades del país, entre otros Morelos, salieron a las calles para manifestar su desacuerdo con la reforma educativa, en demanda de su derogación, por la reposición de maestros despedidos, en defensa de la educación pública, por respeto a sus derechos y conquistas. De esa manera, el magisterio nacional inconforme y consciente festejó con dignidad el día del magisterio nacional.

Chay_cano@hotmail.com 



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