El Regional

Opinión

| José María Román Román
2018-05-18

El asesinato el miércoles reciente de Andrés García, ex alcalde de Amacuzac, no hace más que confirmar lo que se quiere negar por parte del gobierno: La violencia política y la violencia organizada.

Para combatir el problema de la delincuencia primero se tiene que reconocer su existencia y al gobierno estatal no le queda claro que la zona sur del estado está inmersa en un serio y grave problema de seguridad. No se tomaron las medidas a tiempo ni se hicieron los trabajos de inteligencia necesarios para detectar y detener el proceso de descomposición que se vive en el sur y eso es responsabilidad directa del Gobernador. Ojalá éste tipo de eventos no siga trayendo consecuencias y es deseable que el asesinato no tenga el móvil de delincuencia organizada, aunque por la forma en que se presentó el hecho, todo indica que estamos ante esa posibilidad. El señor Obispo lo advirtió desde hace tiempo pero ante la sordera del gobierno nos enfrentamos como sociedad a una descomposición que es altamente probable invada todo el territorio estatal.

Entre otras medidas necesarias que se requieren para combatir este flagelo están las que propone el Licenciado José Luis Urióstegui Salgado, candidato independiente a la presidencia Municipal de Cuernavaca, consistentes en eliminar el MU. Se olvida por parte de la autoridad estatal que la primera autoridad que conoce e identifica a plenitud los problemas son los municipios por ser el órgano de gobierno más cercano al ciudadano y siendo éste un elemento vital, desaparecer su facultad constitucional como lo hizo Graco es propiciar los hechos que ahora toca conocer sobre ese ex político perredista. Retomar esa facultad es indispensable porque de esa forma convertimos al municipio en la célula primaria que tiene los nexos suficientes con sus gobernados para determinar cuando el municipio es invadido por la delincuencia. Eso lleva necesariamente a la cooperación entre el estado y el ayuntamiento o las fuerzas policiacas del ayuntamiento, función que por ahora no se ha realizado o se dejó de realizar debido al acaparamiento que el gobierno hizo de las policías municipales. Perdieron los municipios ese contacto necesario para coordinarse en el combate a la delincuencia y Graco es responsable de ese hecho. La propuesta de José Luis Urióstegui Salgado de establecer desconcentración de los efectivos policiacos, ubicarlos en forma estratégica para que cumplan su función, más el plan de concentrar un módulo cada 20 colonias es un buen proyecto para comenzar en serio a combatir la ola de delincuencia que por desgracia crece cada día. Involucrar a la sociedad en el combate a la delincuencia es como dice el Licenciado Urióstegui, elemento clave, sobre todo si el gobierno establece lazos de cooperación que permitan restablecer la confianza que por ahora el ciudadano tiene perdida respecto de su autoridad. Otro elemento verdaderamente necesario es proporcionar al policía todos los instrumentos económicos y materiales tanto para el desarrollo de su vida familiar como para la actividad de su vida profesional, tal cual lo ha expuesto el candidato ciudadano en su proyecto de gobierno. Modificar tecnológicamente la actividad policiaca es indispensable porque la falta de esos elementos, más las carencias de todo tipo han hecho que tengamos una policía ineficiente y muchas veces se tiene un cuerpo policiaco que forma parte, por voluntad o corrupción de le delincuencia que se supone debe combatir.

Efectivamente la delincuencia común ha crecido a la sombra de la delincuencia organizada, pero eso crecimiento ha sido demasiado porque al gobierno estatal le ha faltado la capacidad de combatir al delito con todos los elementos y capacidades que los policías deben de tener, esto, independientemente de que al destruir a la policía municipal sujetándola al MU, provocó el debilitamiento de la  estructura básica para combatir la delincuencia como en este caso es la policía municipal. Al ciudadano, a la empresa privada y en general a todos los habitantes es necesario propiciarles las condiciones de seguridad indispensables para permitir su desarrollo  y el gobierno del estado equivocó las estrategias para lograr ese propósito. No basta el anuncio del Secretario General de Gobierno Ángel Colín López para restablecer la seguridad en Amacuzac, como lo declara el día de ayer a los medios, se requiere un programa que no tiene el gobierno estatal y que desde hace 6 años debió haberse impulsado, fortaleciendo al municipio para combinar el trabajo que diera como resultado un eficiente combate a la corrupción. Hoy, ya estamos al final de un gobierno que hereda demasiados puntos negativos y entre ellos, nos hereda una inseguridad galopante y una verdadera falta de voluntad para combatirla. Por cierto en esa zona también destacó hace unos días la detención del ex diputado Alfonso Miranda Gallegos, detenido por fuerzas federales, lo que acredita la falta de  trabajo de investigación de las fuerzas de seguridad del estado. Para toda esa labor se requieren recursos y esos recursos escasean cuando son desviados para campañas políticas desde el congreso del estado y en favor del hijastro del Gobernador, Rodrigo Gayosso, hecho que denuncia el PRI a través de su Presidente Alberto Martínez que habla de un desfalco deliberado. 

 



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