El Regional

Justicia

Francisco Rendon |
2018-05-18

Clama justicia la madre de un adolescente de 15 años de edad que fue asesinado de un disparo por la espalda por elementos de la Fiscalía General de Justicia en la zona sur en el mes de diciembre del 2017, ya que hasta el momento se niegan a decirle por qué lo mataron a sangre fría.

La señora Grisel, aseguró que no descansará hasta no ver al asesino en prisión, así como a todos los implicados en estos hechos donde perdió la vida su hijo Edson, ya que hasta la fecha ella es víctima de la Fiscalía Morelense que pretende presionarla para que “se olvide de lo ocurrido”.

La angustiada mujer aseguró que su hijo era estudiante, se había inscrito al Colegio de Bachilleres en Tlaltizapán, pero que había faltado en los últimos días; menor que fue asesinado afuera de la botanera “La Enramada”, ubicada en el centro del pueblo de Tlaltizapán, propiedad de un tal “Don Ramón”, aunque se rumora, la puso a nombre de su esposa, una profesora jubilada.

El negocio en cuestión se ubica a un costado de la avenida principal, a una cuadra del zócalo, en el camino que conduce al Rastro Municipal, en donde fue ultimado su hijo y al acudir al Servicio Médico Forense de Jojutla, le indicaron que no le entregarían el cadáver “porque estaba en proceso y regresara dos días después, que no se preocupara porque lo iban a poner en refrigerador”.

Cuando ella regresó, le mostraron unas fotos de su hijo en la que se le aprecia con la cara muy hinchada y lesiones por golpes, pero no dejaron verlo, ya que ya estaba entrando en descomposición, se lo entregaron “embolsado”, pretextando que el refrigerador no servía y “ni modo”, que así lo fuera a enterrar sin abrir la bolsa.

Le entregaron un certificado de defunción en donde se anota como la causa de su muerte, perforación de pulmón consecutivo a herida de bala, lo que da a entender que lo mataron por la espalda, aún cuando le habían dicho en la Fiscalía de la zona sur que su hijo murió en medio de una balacera cuando los policías fueron a detenerlo porque a sus 15 años, contaba con una orden de aprehensión girada por un Juez Oral.

Pidió una copia de la carpeta de investigación pero se la negaron, advirtiéndole que no hiciera nada como tampoco le devolverían la ropa, el celular ni las pertenencias de su hijo porque quedarían como evidencia en la Fiscalía, como tampoco le dirían qué agente mató a su hijo porque no harían cargos en su contra ya que “fue en cumplimiento de su deber”.

Abundó, haber tenido conocimiento que la patrulla de los ministeriales presentaba manchas de sangre y sospecha que a su hijo lo movieron del lugar de lo ocurrido, que su hijo no era un asesino ni extorsionador y duda que, a sus 15 años, un Juez emita una orden de aprehensión, aunque reconoció, que su hijo pudo haber tenido amistades malas, pero él no era así.

Pidió ayuda al grupo de madres de familia que reclaman justicia para sus hijos e hijas asesinadas, a fin de que la Fiscalía de Morelos esclarezca este crimen y castigue a los culpables, descartando algún enfrentamiento, porque su hijo no usaba armas ni sabía el manejo de las mismas, laboraba como herrero y electricista, tenía 15 años y no 17 como lo manejaron y lo mataron por la espalda y no de frente, le entregaron el cadáver descompuesto, se niegan a mostrarle el expediente y devolver las pertenencias del muchacho que vivía en la colonia Alejandra, en Tlaltizapán.

 

Agentes buscaban a El

Edson por homicidio

Por otra parte, autoridades de la Fiscalía de la zona sur dieron  a conocer que el mismo viernes 7 de diciembre del 2017, que se registró el enfrentamiento en las afueras del restaurante Arboledas de Tlaltizapán, un juez  penal había girado una orden de aprehensión  en contra de Edson  N. acusado por el homicidio (descuartizamiento) de un joven estudiante apodado “El Chencho” vecino de Tlaltizapán, y cuyos restos desmembrados fueron abandonados en dos diferentes puntos de esa misma localidad, todo por pelear el control de la plaza.

 De igual forma los agentes policiacos tenían el antecedente de que Edson N, hacía banda con tres sujetos más con quienes integraba una célula delictiva  del cartel de Los Rojos que opera en todo el sur de Morelos y que dirige Santiago Mazari “EL Carrete”.

En compañía de esos individuo “El Edson” ya habían asaltado la tienda de abarrotes “El Campero” y posteriormente trataron de extorsionar a los propietarios, pero como se negaron a pagarles el llamado derecho de piso, le prendieron fuego.

Incluso se  sabe que el 7 de diciembre cometieron dos extorsiones, una al restaurante Arboleda y la otra sería a un negocio de telefonía celular en el centro de Tlaltizapán; incluso habrían amenazado con incendiar dicho comercio.

Justo ese viernes 7 de diciembre 2017, el propietario del restaurante Arboledas alertó a la policía, ya que vía telefónica referían que ya habían llegado los sujetos por el dinero de la extorsión que le habían pedido horas antes, por fortuna en esos momentos los policías de Investigación Criminal se encontraban rastreando a dicha célula delictiva, cuyos sujetos en afecto ya se encontraban en las afueras del citado restaurante y al notar  la llegada de los agentes abrieron fuego y se inició un enfrentamiento, tres de los maleantes alcanzaron a escapar corriendo al introducirse a unos sembradíos de caña, mientras El Edson cayó abatido a tiros por la espalda, mismo que portaba un arma de fuego calibre .45 mm la cual accionó e hirió a uno de los agentes policíacos quien fue auxiliado por paramédicos del ERUM y trasladado a un hospital , lo que indica que el hoy occiso era considerado como toda una “fichita”, cabe mencionar que por el homicidio del estudiante descuartizado de Tlaltizapán, ya se encuentran detenidos y vinculados a proceso penal tres sujetos todos ellos integrantes del grupo delictivo Los  Rojos.



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